El rincón de Jesús y Mariví

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CIUDAD NUEVA

Nove Mesto, que significa ciudad nueva en checo, es la zona más "nueva" del centro histórico de Praga, llamada así para diferenciarla de la Ciudad Vieja. A pesar de su nombre, la Ciudad Nueva fue fundada hace más de 600 años por el rey Carlos IV, en 1348, y ocupaba una gran área entre la Ciudad Vieja y Vysehrad. La creación de este nuevo distrito tenía como objetivo aumentar el tamaño y la población de Praga, la amada ciudad del rey Carlos, emperador del Sacro Imperio Romano, a la que había convertido en su capital. Pronto la actividad comercial y de negocios se trasladó a esta zona desde el Barrio Pequeño y la Ciudad Vieja para quedarse definitivamente, puesto que hoy los negocios, bancos, hoteles y comercios más importantes siguen estando aquí.
Aunque originariamente el estilo predominante fue el gótico, mucho de su arquitectura actual corresponde a fines del siglo XIX. La Ciudad Nueva se había convertido en un barrio insalubre y decadente y en un trabajo de limpieza y saneamiento los edificios originales fueron derrumbados y reemplazados por otros, construidos por arquitectos afamados de la época, lo que dio como resultado una variada mezcla de estilos.
La Ciudad Nueva, no tan turística como los otros barrios de Praga, es el lugar ideal para observar el ir y venir de los praguenses en su vida cotidiana. El corazón de la Ciudad Nueva es la impresionante Plaza Wenceslao, rodeada de bellos edificios y dominada en un extremo por la estatua del rey Wenceslao frente al Museo Nacional. Na Příkopě, que separa la Ciudad Nueva de la Ciudad Vieja, es la calle comercial por excelencia donde pueden encontrarse cuatro o cinco centros comerciales y restaurantes de alto nivel.
Muchos hoteles de prestigio salpican la Ciudad Nueva, tales como el Hotel Carlo IV o el Hotel Europa, alojados en preciosos edificios art-nouveau. El reconocido Museo Mucha y el Museo Dvorak se encuentran también en esta zona.
 

La inmensa plaza Wenceslao que más parece un bulevar, es el corazón de Nove Mesto, la ciudad nueva, pero ya existía en tiempos de Carlos IV. Frente al Museo Nacional  y a la estatua ecuestre de San Wenceslao han tenido lugar los acontecimientos más trascendentales de la historia de la República Checa, comenzando por la Revolución de 1848. Después vendría la declaración de la independencia de Austria en 1918, las protestas contra la invasión de los tanques rusos en 1969 y las manifestaciones que provocaron la caída del sistema comunista hace quince años. Ahora se ha convertido en el lugar de encuentro más popular para los praguenses.

  

 


La plaza está rodeada de cafés con estilos muy diferentes. Si buscas algo decadente y modernista, el café del hotel Europa , en el nº25, es el lugar perfecto. La gente suele quedar en la boca de la estación de metro Mustek que desemboca en Na Prikope, la calle de tiendas más popular de Praga, donde no falta ninguna de las marcas internacionales.

   

En navidades diversos puestos de comida y bebida se concentran en esta plaza

 

 

El rey supervisó personalmente el progreso de los trabajos de construcción y participó en el minucioso diseño de la ciudad. Moderno para aquellos tiempos, el trazado de amplios bulevares y plazas predominaron en sus planes. Así, había en la Ciudad Nueva tres grandes plazas que servían de mercados: el mercado de caballos (hoy Plaza Wenceslao), el mercado de ganado (actual Plaza Carlos) y el mercado de heno (en la plaza Senovážné). En la actualidad, las calles Vodičkova y Jindřišská conectan las tres plazas.

 

 

Plaza Carlos IV: La más grande de las plazas históricas de Praga fue fundada por Carlos IV en el año 1348 con motivo del surgimiento de la Ciudad Nueva praguense. Entre sus edificios más antiguos está el Ayuntamiento de la Ciudad Nueva, construido ya en tiempos de Carlos IV, y el Palacio Mladotovský (o Casa de Fausto). También destacan en ella la iglesia de san Ignacio, del barroco temprano, o el edificio de la Universidad Politécnica checa, de estilo neorrenacentista. La mayor parte del espacio de la plaza lo ocupa un parque que tiene 7 esculturas y una fuente barroca.

La iglesia barroca de San Ignacio de Loyola (en checo: Sv. chram Ignáce Loyoly z) se encuentra en el lado norte de la Plaza de Carlos en la Ciudad Nueva de Praga.
Pertenece a una residencia de los jesuitas, que fue construida en la zona en el siglo 17.
La Iglesia de San Ignacio de Loyola , que da a la Plaza de Carlos y el campus de los jesuitas, se convirtió en un centro de la Orden de becas Jesús en la Ciudad Nueva de Praga.
El edificio de la iglesia es de estilo barroco, con su caminar a través de capillas y galerías, construida en 1665-1678 por el famoso arquitecto Carlo Lurago.
Los pórticos en frente de la iglesia fueron diseñados por el arquitecto Pavel Ignác Bayer de 1697 a 1.699. Bayer también dirigió la construcción de la torre en el lado norte-oriente de esta iglesia en 1686-1687.

 

El interior sorprende al visitante, con su rica decoración barroca y su juego de luces. El mobiliario data en su mayoría de hacia 1770.

 

 

La Casa Danzante de Praga se encuentra cruzando el Puente Jiráskuv, a orillas del río Moldava. Es uno de sus edificios más jóvenes, pues fue construida a finales de los noventa, y sin embargo se ha hecho un hueco entre las muchas iglesias y puentes medievales de la ciudad, convirtiéndose en uno de sus lugares más emblemáticos. De estilo deconstructivista, la Casa Danzante está compuesta por dos edificios entrelazados: el primero es una torre de cristal que se estrecha hacia la mitad; el segundo es fácilmente reconocible por sus ventanas no alineadas y sus formas curvas, que contrastan con las casas adyacentes.

El solar donde hoy se ubica este curioso edificio estuvo ocupado antes de la Segunda Guerra Mundial por una casa señorial que quedó arrasada tras los bombardeos sobre la ciudad. El espacio quedó vacío hasta que en los años noventa lo compró el grupo ING, que encargó al arquitecto estadounidense Frank Gehry el diseño de un edificio que se convirtiera en símbolo de Praga.

Con la colaboración del checo Vlado Milunić, Gehry llevó a cabo este polémico proyecto, para el que ambos arquitectos gozaron de total libertad artística. Decimos polémico porque, en el momento de su construcción, los vecinos de la zona protestaron ante la idea de tener un edificio deconstructivista en un barrio plagado de casas barrocas y modernistas, alegando que rompería totalmente con la estética predominante en el barrio. Para el éxito del proyecto fue fundamental el apoyo del presidente checo por aquel entonces, Václav Havel, vecino del barrio, que confiaba en que la construcción de la Casa Danzante dotaría de un nuevo espacio cultural a la zona, contribuyendo a revitalizarla. No se equivocaba, pues a pesar de los enormes costes del proyecto debido a las complicaciones técnicas de construir un edificio de estas características, la Casa Danzante terminaría convirtiéndose en uno de los edificios modernos más queridos de Praga, ganadora de varios premios de arquitectura.

      

Caminamos por la  calle Masarykovo Nadrazi que va hacia el teatro nacional paralelamente al río Moldaba.  Podemos disfrutar de bellos edificios con bonitas decoraciones

   

  

 

         

 

 

 

 

Café Louvre: El “Louvre” es más que un café. En la primera planta de un edificio ubicado en Narodní Třida, encontrará un gran complejo compuesto por varias salas entre las que tenemos un restaurante, una sala de billar, una terraza, un café, pequeños salones donde comer un pastel o un plato fuerte, leer el periódico o hablar de las actualidades mirando a la gente pasear por la calle desde las grandes ventanas.

Con sus paredes rosas y crema, sus detalles en estuco neo rococó y sus arcadas que dan paso a la luz que entra del exterior, hacen del Lovre un café del estilo de los establecimientos que existieron durante el Imperio Austrohúngaro.  De hecho, el café Louvre es uno de los pocos supervivientes de la época. Esa sensación de autenticidad es, sin lugar a dudas, el éxito más grande del café. Abierto en 1902 para acoger la alta sociedad praguense, este café fue cerrado en 1948 durante la era comunista

 

  

Teatro Nacional es la escena representativa de la República Checa, construida de las colectas nacionales y abierta por primera vez en 1881 y después de su inicio otra vez en 1883. La ostentosa decoración exterior e interior que llama la atención sobre todo por sus doraduras abundantes crean las obras culminantes de los autores checos del siglo diecinueve: M. Aleš, F. Ženíšek, V. Hynais, J. V. Myslbek y otros.

 

En el recorrido entre el Teatro Nacionai y El puente de Carlos IV a orillas del río Moldaba

 

 

Nos acercamos a comer a la cervecería U´flecu. Muy buena con una cerveza negra deliciosa fabricada por ellos. Es grandísima con un gran ambiente.

 

En las afueras de la Ciudad de Praga

Por la tarde paseamos por Vysehrad. Fue la primera sede de la realeza Checa. Según las viejas leyendas, la sede más antigua de los príncipes checos, de la legendaria reina Libuse y de los primeros Premyslidas. En realidad, esta fortificación surgió después del Castillo de Praga, aproximadamente en la mitad del siglo X. En la segunda mitad del siglo XI y en la primera mitad del siglo XII  Vysehrad fue sede principal de los príncipes Premyslidas; en aquella época se desarrollaron allí grandiosas actividades de construcción.

 

En el área se pueden visitar entre otros: Rotonda románica de San Martín del siglo XI (el interior solamente los grupos previamente avisados),  Iglesia gótica de San Pedro y San Pablo (reconstruida al neo-gótico a finales del siglo XIX), Cementerio de Vysehrad, que desde el año 1869 sirve como necrópolis de las personalidades más destacadas de la nación checa con su cripta común - Slavín, las casamatas subterráneas donde están ubicados los originales de algunas estatuas barrocas del Puente de Carlos. El área de Vysehrad está abierta al público durante todo el día.

     

Rotonda San Martín y Puerta Cibeldá

 

Iglesia de San Pedro y San Pablo: Con sus dos torres gemelas esta iglesia domina totalmente Vyserhad. Fundada en mitad del siglo XI y ampliada en 1129. En 1885 se reconstruyó en estilo neogótico.

Cerca de esta iglesia se encuentran unos preciosos jardines, con bellísimas esculturas.

  

De gran interés es el Cementerio. Se encuentra junto a la Iglesia. Podemos ver   panteónes de famosos de Praga.

Otro precioso lugar que visitamos fué el Palacio de Troja

El Palacio de Troja, monumento arquitectónico único en su género de la capital checa, fue hecho construir por el Conde Venceslao Adalberto de Sternberk en la segunda mitad del siglo XVII, y muchas fuentes históricas reflejan que con el fastuoso palacio quería llamar la atención de la dinastía Habsburga que había consolidado su poder en esta parte de Europa a raíz de la Batalla de la Montaña Blanca librada en el marco de la Guerra de los Treinta Años.

  

La primera etapa de construcción del Palacio de Troya tuvo lugar de 1678 a 1685, largo período a causa de la interrupción de las labores por la epidemia de peste que brotó en las tierras checas por aquellas fechas. Durante la segunda, de 1689 a 1687, fue que se realizó la excelente decoración pictórica y escultórica del edificio que aún hoy podemos admirar, así como el extenso parque delantero, originalmente de estilo francés y hoy de un barroco encantador.

Cuando fuera terminado, el recinto del Palacio de Troya comprendía 20 edificios, en su mayoría con fines económicos, las caballerizas, también con una magnífica decoración pictórica, el ya mencionado jardín de estilo francés, y 2 pomares, del que el del extremo occidental fue eliminado cuando se construyó el aledaño jardín zoológico.

 

 

Barrio Judío                                 subir arriba                           Ciudad Vieja                      Malá Strana