El rincón de Jesús y Mariví

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MALA STRANA Y CASTILLO de PRAGA

Cuando acabamos de pasar el Puente de Carlos IV  atravesamos el puente de una bonita  torre y nos adentramos en este conocido barrio de Praga de Mala Strana. El barrio que se halla entre el Castillo y el río Vltava es el de Malá Strana.

             

Junto a la torre se encuentra la rueda del molino del Gran Priorato

  

 

    

 

Plaza de Mala Strana: En la plaza se diferencian dos partes, una alta y una baja, siguiendo el desnivel del terreno impuesto por la ladera de la colina. En el centro de la plaza destaca un bloque de edificios que comprenden la Iglesia de San Nicolás, un antiguo convento jesuita y algunas casas particulares. Destaca especialmente la cúpula de la iglesia y su campanario, característicos en el paisaje de Mala Strana.
La plaza Malostranské está rodeada de edificios históricos con arcadas y vistosos detalles en las fachadas: muchos fueron palacios de la nobleza, algunos convertidos en edificios gubernamentales o teatros; otros, en restaurantes y bares renombrados. En otros tiempos animado mercado, hoy es una zona igualmente activa, esto favorecido en gran medida por la cercanía de la estación de metro Malostranská

 Calle Nerudova: es una calle muy pintoresca del Barrio Pequeño de Praga. Comienza en una esquina de la Plaza de Malá Strana y sube hacia el oeste por la ladera de la colina. Una vez en lo alto se puede continuar por unas escalinatas (Radnické Schody) que flanquean dos grandes estatuas para recorrer Hradcany, o bien seguir hacia la derecha (Ke Hradu) para ir al Castillo de Praga.

      

Recorrer esta calle camino del castillo, si bien significa un considerable esfuerzo puesto que es bastante empinada, es un verdadero placer para los sentidos; por el colorido de las fachadas, las tiendas de recuerdos, la animación de sus cafés y restaurantes, pero especialmente por la cantidad y variedad de símbolos que decoran las fachadas, que servían para identificar las viviendas antes de que el sistema de numeración lo reemplazara en 1770. Evidentemente estos símbolos están presentes en muchas casas del centro histórico de Praga, pero en esta calle por suerte se ha conservado una buena cantidad. La calle Nerudova hacía parte del Camino Real que recorrían los reyes con su séquito al momento de su coronación. Es por eso que inicialmente las casas que bordeaban esta calle pertenecieron a nobles, burgueses y artesanos de alto nivel que se preocuparon expresamente por la decoración de las fachadas.
Los artesanos normalmente solían utilizar algo que refiriera a su actividad. Así, entre las más bonitas se encuentra la Casa de los Tres Violines, que perteneció a una familia de fabricantes de ese instrumento, o la Casa de la Llave Dorada, habitada entonces por orfebres que trabajaban para el castillo.

   

  

 

 

Continuamos la visita con  la iglesia del Loreto: En la Loretánské Namestí se encuentra la Iglesia de Loreto, de estilo barroco. La elaborada fachada, con su voluptuosa torre, fue construida en 1720 por Kilian Ignaz Dientzenhofer. Lo más espectacular de todo es la pequeña exposición que hay en la planta superior, donde se guardan los tesoros religiosos ofrendados a María en agradecimiento por los favores recibidos, incluyendo una custodia incrustada con 65.000 brillantes.

 

 

 

 

La entrada principal al Castillo de Praga se encuentra en Hradcanske Namestí, una gran plaza que en sus comienzos estaba rodeada de modestas viviendas y que luego del gran incendio de 1541 comenzó a bordearse de bellos palacios construidos por los nobles. En esta plaza destaca la estatua del primer presidente de Checoslovaquia, Tomas Garrigue Masaryk.

 

El recorrido del castillo consiste en seguir una sucesión de patios y pasajes que interconectan los distintos edificios. La entrada ocupa toda la cara este de la plaza, en la cual un imponente portal, flanqueado por copias de las esculturas de Ferdinand Platzer, Batalla de Titanes, y custodiado siempre por dos guardias del castillo, da acceso al Primer patio. Nada especial aquí, excepto la imponente Puerta Matías (1614), el monumento barroco más antiguo de la República Checa, que permite pasar al Segundo patio.

 

 

Dos elementos interesantes en este ámbito son la Fuente de Kohl y la Capilla de la Santa Cruz. La fuente proporcionaba la principal provisión de agua al castillo y es una de las más antiguas de Praga (1686). Lleva el nombre de su autor, Hieronymus Kohl, aunque también se la conoce como la fuente del León o fuente Leopoldo, el emperador de la época. La Capilla de la Santa Cruz fue construida en 1763 y entre 1961 y 1990 se exhibieron aquí valiosas piezas del Tesoro de la Catedral de San Vito. En 1848, luego de su abdicación, el emperador Fernando se recluyó en el castillo y esta capilla pasó a ser su santuario personal. Actualmente funciona en ella una tienda de la Administración del Castillo.

Para ir al Tercer Patio se atraviesa un pasaje bajo los despachos presidenciales del Nuevo Palacio Real, que lleva a la entrada oeste de la Catedral de San Vito. A la derecha de la catedral está la pequeña casa del Antiguo Preboste (encargado) que data del siglo XI y cerca hay un monolito conmemorando a las víctimas de la I Guerra Mundial y el décimo aniversario de la independencia de Checoslovaquia, y una estatua ecuestre de San Jorge. Desde este patio se accede al Antiguo Palacio Real.

La Catedral de San Vito: Los orígenes de la catedral son tan viejos como el castillo mismo. Hacia el año 925, el príncipe Vaclav I construyó una rotonda en estilo romanesco. Luego del establecimiento en Praga del primer obispado hacia el año 973, la importancia de la iglesia creció y en el año 1060 la vieja rotonda fue convertida en una basílica de tres naves con dos agujas.
En 1344, Carlos IV comenzó la construcción de una catedral gótica. Sus primeros arquitectos, Matthias de Arras y luego Petr Parler, diseñaron el altar rodeado de capillas, entre ellas la Capilla de San Wenceslao, así como el Portal Dorado y la parte baja del campanario.
A pesar de los esfuerzos de los soberanos de turno, la catedral permaneció inacabada durante siglos. Recién a mediados del siglo XIX una comisión formada para concluir la catedral comenzó los trabajos de reparación de la obra existente y pudo completarse en estilo neo-gótico, para ser consagrada por fin en 1929. Ciertos trabajos continuaron en el interior aún los años siguientes.

     

             

    

                  

 También se puede apreciar la monumental Tumba de San Juan de Nepomuceno, realizada en plata maciza en 1736.

 

 

Frente al coro de la catedral se encuentra el mausoleo real de mármol y debajo de él, la cripta donde están sepultados varios reyes de Bohemia, entre ellos, Carlos IV y sus esposas, su hijo Wenceslao IV, Jorge de Podebrady y Rodolfo II.

    

 

 El Palacio Real: Hasta el siglo XVI sede de príncipes y reyes checos, construido sobre los restos del románico Palacio de Sobeslao. Remodelaciones en estilos gótico y renacentista fueron iniciadas por destacados reyes checos Premysl Otakar II, Carlos IV, Venceslao IV o Vladislao de Jagelón. La sala gótica de Vladislao es la más notable - es el mayor recinto profano de Praga medieval (1487-1500 Benedicto Rejt) con una extraordinaria bóveda arqueada, donde se realizan actualmente la elección presidencial y los actos solemnes estatales.

 

Monasterio de San Jorge: Justo detras de la Catedral de San Vito, pasando el Tercer Patio del Castillo de Praga, aparece la roja fachada de la Basílica de San Jorge y sus dos blancas torres.
La Basílica de San Jorge fue en sus orígenes la segunda iglesia del Castillo de Praga (la primera fue la rotonda de San Vito, donde hoy se encuentra la Capilla de San Wenceslao). Sin embargo, su apariencia externa no denota realmente su antigüedad; sólo visitando el interior eso se hace evidente, en las viejas paredes que fueron restauradas en estilo romanesco. El interior es sencillo aunque monumental y frecuentemente es utilizado para realizar conciertos de música clásica por su excelente acústica. Las tumbas de miembros de la dinastía premyslida, fundadora de Praga, se encuentran en la nave principal.

     

La iglesia original fue fundada por el príncipe Vratislav en el año 920 y convertida en convento de mojas benedictinas medio siglo después, siendo éste el convento más antiguo de Bohemia. El gran incendio de 1142 acabó con él como con tantos otros monumentos de la ciudad. La posterior reconstrucción dio el aspecto romanesco actual al conjunto.

 

 

 

El Callejón de Oro: Esta calle existía desde la construcción de las fortificaciones del lado norte del castillo a fines del siglo XV. En 1597 el emperador Rodolfo II decidió dar ese espacio a los guardias que protegían el castillo para que construyeran sus viviendas, pero los guardias eran veinticuatro y el espacio muy reducido... en consecuencia construyeron casas muy pequeñas, donde vivían no sólo ellos, sino también sus familias. Además el emperador prohibió que se abrieran ventanas hacia los jardines del castillo y que se vendieran o rentaran las casas a otras personas.
Segun las leyendas, Rodolfo II también habría traído a vivir aquí alquimistas de la corte que trabajaban para él tratando de convertir metales en oro, lo cual podría haber dado el nombre a la calle.

Con el paso del tiempo varias casas fueron destruidas y para fines del siglo XVII sólo quedaban catorce. Los antiguos guardias ya no eran necesarios y entonces otras personas vinieron a ocupar estas viviendas: artistas, clérigos y cortesanos, ricos o pobres. Uno de sus ocupantes más famosos fue el escritor Franz Kafka, que vivió en la casa 22 entre los años 1916-1917. Se dice que probablemente su estancia aquí le sirvió de inspiración para su obra El Castillo, que comenzó a escribir años después.
En la casa Nº 14 vivió Madame de Thebes, una vidente que fue asesinada por la Gestapo a fines de la II Guerra Mundial por haber anunciado el fin del nazismo. Después de la guerra, las casas del Callejón del Oro fueron nacionalizadas y entre 1952 y 1955, restauradas y pintadas. Actualmente albergan tiendas de recuerdos.

       

     

         

 

 

 

 

 

 

   

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