El rincón de Jesús y Mariví

Mi trabajoEventosPortadaviajesPerfiles

  

          AMÉRICAASIAÁFRICAEUROPAORIENTE MEDIO ESPAÑACUENCA  

Ruta Blanca: De Cuenca a Los Callejones

Salimos de Cuenca por la carretera en dirección a Villalba de la Sierra.

   

      Está situada a 20 km. de la capital (Cuenca). Villa enclavada en la sierra de Las Majadas, a la orilla del Júcar, en una carretera local que, desde Cuenca, sube hacia la Serranía y se bifurca en esta población en varias direcciones. Típico pueblo serrano rodeado de magníficos parajes naturales. Es un núcleo rural con una baja densidad de población. A mediados del siglo XX, la población de Villalba de la Sierra era de más de 1000 habitantes, gracias al empleo que proporcionaba una central eléctrica. A finales del siglo XX, su población de derecho era de algo más de 500 habitantes.

 

A pocos kilómetros se encuentra el Ventano del Diablo. El Ventano del Diablo es un excelente mirador desde donde podemos observar al río Júcar abrirse paso por un valle, y también a Villalba de la Sierra.

     

       Se trata de una perforación en la roca sobre la profunda garganta del río Jucar. Su desnivel es de más de 200 metros, y forma una serie de maravillosos pozos donde se pueden observar los colores intensos que desprende el río en su reflejo sobre las rocas. Según se dice, Belcebú organizaba saraos brujeriles y defenestraba a los curiosos que se acercaban a mirar por sus dos ventanas abiertas al patio vertiginoso del Júcar.

  

 

  

Continuamos nuestro recorrido hasta llegar a la Ciudad Encantada. Se trata de un conjunto de piedras que, por la acción de la naturaleza, fueron adquiriendo formas de objetos, personas o animales. Fue declarada Sitio Natural de Interés Nacional en 1929.  Todo el itinerario está muy bien señalizado y todas las formaciones tienen su cartelito correspondiente que las define. Así, entre las formas más representativas encontraremos unos barcos, un puente romano, una foca, unos osos, un hipopótamo, una tortuga, los amantes de Teruel, una cara de un hombre…y mucho más que hacen las delicias cuando te adentras en esta “ciudad encantada y mágica”.

  

 

   

  

  

   

     

 

 

  

   

   

  

 

  

   

Después de descansar y comer un poco continuamos hacia la Laguna de Uña. Situada sobre una elevada colina, encajonada entre dos sierras, se alza la localidad serrana de Uña. Su nombre deriva etimológicamente de ‘hoz’, en clara referencia a sus paisajes de profundos cortados y barrancos.

 

  

Dejamos la laguna y pasamos por el pueblo de Huelamo. A 1450 metros de altura, Huelamo tiene a sus pies el río Júcar y en sus alrededores un entorno natural que está finalizando los trámites para ser declarado Parque Natural.

 

El trazado del casco urbano es topográfico en su mayor parte. Las casas están blanqueadas casi en su totalidad y muy cuidadas. Se estructura por tres calles casi paralelas, que se adaptan a la ladera, y pequeños tramos que las unen, bien por escalera o bien por pequeños callejones. La calle principal desemboca en la Iglesia. En general, de gran interés ambiental, con abundante rejería y una fuente que une dos calles a distinto nivel.

  

   

 

Continuamos por la carretera  hasta nuestra siguiente parada en el pueblo de Tragacete. Se trata de un hermoso pueblo serrano situado en el centro de un valle, rodeado de atractivos parajes naturales, y en cuyas cercanías se encuentran las mayores alturas de la Sierra. Una orografía llena de contrastes y belleza donde los verdes y largos valles se combinan con las hoces. Alcanzar las cumbres más altas de la provincia es posible en esta tranquila población.

     Ya en el pueblo, plazas y calles ajardinadas dan vida a una localidad de excepcional belleza. Es un buen ejemplo de arquitectura popular serrana, con una sencilla y atractiva plaza mayor. También es interesante la iglesia, que corresponde al mismo estilo tradicional.

 

 

 

     Este pueblo es un buen punto de partida para visitar el nacimiento del Río Cuervo. Se sitúa en el extremo noroccidental de la provincia de Cuenca, sobre la muela de San Felipe con altitudes que llegan a alcanzar los 1700m. Se trata de un manantial  activo, destacable por su desarrollo y extensión, así como por su belleza que lo configura como uno de los valores geomorfológicos y paisajísticos más destacados de la región.

        Comenzamos a caminar unos km para ver el nacimiento del río. El sitio era realmente precioso, muy limpio y bien acondicionado, tanto para personas normales como para personas minusválidas.

 

  

    Subimos por  escaleritas de palos, y nos vamos encontrando pequeñas piscinas de agua cristalina, por un momento tuve la tentación de meterme a darme un chapuzón, jejejejeje

  

 

Paseamos por una zona mas descampada

Continuamos paralelos al río hasta llegar al mismo nacimiento.

 

 

 

  

Como última etapa de nuestra ruta nos dirigimos a Los Callejones de las Majadas. El río Júcar nace en la cordillera Ibérica, a unos 1500 metros de altitud, junto al cerro de San Felipe, atraviesa las alineaciones montañosas de las sierras de Tragacete y de Bascuñana, formando profundas hoces que continúan por Cuenca capital, es en lo alto de estas hoces y cañones entre Uña y Villalba de la Sierra, donde la naturaleza a creado numerosos fenómenos geológicos entre los que se encuentran Los Callejones.

  

 

  

  

 

 

 

 

   

 

 

   

Aquí terminamos este bonito recorrido de esta ruta

Ir a  mapa Cuenca               subir arriba             ir a Ruta Roja          ir a Cuenca Capital          mapa España

r a