El rincón de Jesús y Mariví

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CANFRANC

La Estación Internacional de Ferrocarril de Canfranc es un esplendoroso edificio bañado de diversas influencias arquitectónicas que se concibió como gran escaparate de España ante los visitantes extranjeros. La constucción de la Estación Ferroviaria Internacional de Canfranc se inscribe dentro del proyecto de creación de un paso fronterizo a través de los Pirineos que comunicase España con Francia, aprovechando la línea el que unía Tardienta con Huesca y Huesca con Jaca. Así, tan sólo se hizo necesario unir mediante el ferrocarril Jaca con Canfranc y abrir el túnel de Somport (finalizado en 1914), situándola en el valle de los Arañones.

 

 

 

Desde el punto de vista arquitectónico, consta de un edificio principal, varios muelles para trasbordo de mercancías, y el depósito de máquinas. En su construcción se han utilizado diferentes materiales como el cristal, el cemento y el hierro, propios de la arquitectura industrial del momento. El edificio de pasajeros destaca por su desarrollo longitudinal, que se articula gracias a tres volúmenes destacados en altura, que se sitúan en sus extremos y en el centro. El cuerpo central cobija el vestíbulo donde se encontraban las taquillas. Grandes ventanales, pilastras de sabor clasicista y trabajo en madera de gusto Déco se combinan para crear un espacio suntuoso. En los cuerpos laterales, se acomodaban el puesto aduanero, la comisaría de policía, correos y un hotel internacional. Disponía además de dos pasos subterráneos.

 

 

Al exterior, estos volúmenes presentan tejado curvo apizarrado a cuatro vertientes, y se coronan con cuatro pináculos apiramidados dispuestos en sus flancos. Los dos pisos del cuerpo se abren mediante arcos de medio punto a la zona de las vías y sobre estas dos galerías se abre una nueva teoría de vanos abuhardillados en la cubierta apizarrada, que denota la clara influencia de la arquitectura francesa.

En la actualidad nos encontramos con un edificio cercado, el acceso es limitado y por visitas guiadas. Sin embargo, podemos pasear por los muelles, contemplar el depósito de máquinas, con su estructura metálica, y las diversas grúas que todavía permanecen a los lados de las vías. Se están llevando a cabo diferentes propuestas de rehabilitación de este conjunto histórico.

 

 

 

Cueva de las Güixas

 

 

La Cueva de Las Güixas es una cueva acondicionada para su visita, situada a los pies de la montaña de Collarada. Se trata de una cueva de disolución ahondada en roca caliza que se comenzó a formar durante las últimas glaciaciones del Cuaternario. En su interior, el agua, poco a poco, ha ido configurando un espectacular escenario subterráneo, adornándolo pacientemente con bellas formas calcáreas: estalactitas, estalagmitas, columnas, coladas, gours…

Otras preciosas estructuras nos deleitan en su interior, como la chimenea, un agujero que comunica con el exterior, generado por el colapso del techo de la cueva al quedarse sin sustento y caer por su propio peso. Éste es un lugar mágico en la cueva, utilizado por las brujas para celebrar sus aquelarres.

 

 

 

 

 

 

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