El rincón de Jesús y Mariví

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Ruta 4  de Ochagavia a Olite

Comenzamos  el recorrido de esta ruta saliendo en dirección al pueblo de Navascues . A muy pocos kilómetros paramos y visitamos el pueblo de Esparza de Salazar.  Perteneciente al Valle de Salazar, que es uno de los valles del Pirineo navarro oriental. Sus casas se distribuyen entre las dos márgenes del río, y ambas partes se comunican mediante el puente medieval, un viejo puente románico de tres arcos. Sus casas, todas ellas con tejados a dos y cuatro aguas, con puertas y ventanas góticas, y escudos heráldicos en sus fachadas.

  

  

  

  

  

Continuamos hacia nuestro próximo destino, pasando por el pueblecito de Guesa. Como estamos a principios de otoño los árboles ya comienzan a colorearse.

 

  

 

        Llegamos a la población de Navascués. A un kilómetro junto a la carretera  se encuentra la bonita ermita de Santa María del Campo. Aunque los navascundarras la denominan ermita por su estampa solitaria en la vega del río Salazar, este templo del s. XII, fue en realidad la parroquia del pueblo que anteriormente estuvo situado en este lugar. Santa María es una de las más bellas muestras de románico rural de Navarra por lo que fue declarada Bien de Interés Cultural por el gobierno de la comunidad foral. El edificio de piedra sillar y con tejado de losa consta de nave única de tres tramos con bóveda de semicañón y cabecera semicircular cubierta con bóveda de horno. Exteriormente se impone por la armonía de las proporciones y la belleza de los volúmenes. La influencia de lo jaqués es evidente en este bello templo influenciado seguramente por el monasterio de Leire.

 

     Comenzamos la visita a este pueblo de Navascués.

 

        En 1.185 el rey navarro Sancho VI, el Sabio motivó que se trasladara el pueblo al emplazamiento actual en lo alto de un cerro adoptando una estrategia más defensiva ante la convulsión de esos tiempos de guerras. Este traslado ha dado a Navascués un esquema urbanístico diferente y más maduro con las casas unidas y distribuidas en tres calles principales paralelas defendidas en sus extremos por la Iglesia fortaleza y la torre castillo en lo alto del pueblo (hoy desaparecida).

   

            En la mayor parte de las entradas a las casas se conservan grandes portaladas góticas de los siglos XVII y XVIII. En algunas podemos ver grabada la fecha de su construcción. Muchas tienen representados símbolos religiosos en sus claves y algunas ostentan escudos familiares. El tamaño grande de las entradas de las casas se debe a que por ellas, además de los dueños de la casa, tenía que pasar también el ganado.

  

 

            La iglesia de San Saturnino. Edificio románico con nave de cuatro tramos con bóveda de semicañón apuntado y ábside semicircular con bóveda de horno. En el s. XVI se le añadieron las dos capillas laterales. Desde el exterior apreciamos una esbelta torre campanario. La portada es sencilla con arco de medio punto y arquivoltas. En ella se puede apreciar al igual que en Santa María del Campo labores de ajedrezado de tipo jaqués.

 

 

  

       Por la  carretera NA-178, que va de Lumbier a Ezcároz. llegamos al mirador de Iso, un voladizo sobre las aguas del Salazar,  desde donde podemos contemplar  la Foz de Arbaiun.  Es la más extensa e impresionante de las gargantas navarras. Imponentes paredes verticales se suceden a lo largo de casi 6 kilómetros. La foz de Arbaiun es una garganta que el río Salazar excava al encontrarse con la Sierra de Leire. Las paredes verticales han sido talladas por la erosión a lo largo de millones de años, a la vez que el río se encajaba al fondo de la hoz. Está considerada la reina de las foces de Navarra por su extensión de 5,6 kilómetros y sus paredes verticales de hasta 300 metros de altura que combina con repisas, taludes y pedrizas.

  

   

      De aquí nos trasladamos a la Foz de Lumbier. Estrecha garganta labrada por el río Irati y declarada reserva natural. Su espectacular geología y el aislamiento durante siglos han propiciado la conservación de una singular vegetación que puebla los escarpados roquedos sirviendo de morada para grandes rapaces. Un espectáculo sin igual de paredones rojizos de cuyas grietas cuelgan árboles y arbustos y en los que descansan grandes rapaces. Realizamos el paseo denominado de la vía verde.  El sendero comienza en el área de acogida.  Es un sencillo y transitado paseo por el camino de la Foz o camino de Aspra, una vía verde del antiguo tren Irati que dejó de funcionar en 1955. El trazado está excavado en las rocas de la orilla derecha del curso del río Irati y en las caídas de la garganta podemos admirar el plano de numerosos buitres y córvidos.

    

        Comenzamos el paseo siguiendo el antiguo trazado ferroviario donde atravesamos el primer túnel del trazado. Es recto de 167 metros con luz al fondo. Se accede así al interior de la Foz, cuyos acantilados rocosos de tonos rojizos, blanquecinos y grisáceos contrastan con el verde de la vegetación de carrasca, boj, enebro, espino y mechones de té roca, y dan cobijo a una numerosa colonia de buitres leonados.

 

   

  

 

       Afrontamos la parte central de este recorrido  por un trazado donde se ven sin dificultad las numerosas buitreras y los ejemplares de estas aves que nos miran desde lo más alto del acantilado. Desde estas paredes los planeos de las aves y de los córvidos son constantes. Podemos apreciar un par de senderos estrechos que se dirigen hasta el cauce del río por terreno suelto, poco seguro..

  

 

  

Llegamos al segundo túnel con curva interior, de 206 metros, completamente oscuro que atravesamos.

  

           Regresamos hacia el aparcamiento y el área de acogida por el mismo camino.  Tomamos el coche y nos pusimos en marcha, camino de la población de Sanguesa.  Situada a 44 kilómetros de Pamplona y con poco más de 5000 habitantes, la ciudad más importante de la Navarra media oriental es conocida por el Camino de Santiago y por una de sus joyas arquitectónicas: la portada de la iglesia de Santa María, cumbre del románico y monumento nacional.

 

La primitiva ciudad estuvo emplazada sobre un zona rocosa, la actual villa de Rocaforte, que hizo de frontera ante el avance de los musulmanes, pero la Ruta Jacobea propició en el siglo XII el nacimiento en el llano, de Sangüesa la Nueva, que rápidamente se convirtió en villa importante del Camino de Santiago procedente de Somport.

 

 

Su paseo por el casco histórico le irá descubriendo la monumentalidad de la ciudad, con ejemplos tan bellos, en la calle Mayor, como los palacios de Añués (XV), Iñiguez-Abarca (XVIII), la Casa Consistorial (1570), que posee una preciosa galería porticada, las casas de París Iñiguez Abarca y de los Sebastianes.

   

 

   

A Sangüesa se accede cruzando el puente metálico sobre el río Aragón. Tras superar el río se topará con el mayor tesoro de la ciudad y una de las obras cumbres del románico de todos los tiempos y lugares: la iglesia de Santa María la Real. Su portada, centrada en el juicio final, le mostrará también escenas del Antiguo y del Nuevo Testamento, animales monstruosos, leyendas o los estamentos de la sociedad medieval. El templo, declarado monumento nacional en 1889, se levantó entre los siglos XII y XIV.

   

Continuamos hacia nuestro último destino en esta ruta, la bonita y hermosa ciudad de Olite. Llegamos y estacionamos el coche junto a las murallas del palacio. Olite está declarado Conjunto Histórico y Artístico. Su principal atractivo reside en su rico y variado patrimonio artístico: Palacio Real de los reyes de Navarra, iglesias de Santa María y San Pedro, conventos de San Francisco y Santa Engracia, recintos amurallados romano y medieval, galerías medievales y el entramado urbano constituyen una visita sorprendente e inolvidable.

A través de una puerta  en la muralla pasamos a la zona medieval . El entramado urbano ha conservado la configuración que adquirió en el siglo XIII. Fundamentalmente se compone de dos recintos o "cerquos" amurallados separados por la plaza de Carlos III. Las calles conservan los nombres medievales. En el Cerquo de Dentro se encuentran las rúas de la Judería, Tesendería (de los tejedores) y de la Tafurería (donde se encontraba la casa de juego).

  

 

 

  

  

En esta plaza se encuentra el Palacio Viejo o Palacio de los Teobaldos. Su origen se remonta a época romana y constituía la fortaleza o "Praesidium" del recinto amurallado romano u "oppidum". En la base de sus cuatro torres presenta grandes sillares de labra almohadillada vestigios de la obra romana. (más información)

 

Visitamos el Palacio de Olite.  El Palacio Real es la obra cumbre del rey Carlos III "el Noble" (1387-1425) y el emblema más representativo del viejo Reino de Navarra. Carlos III y su esposa doña Leonor van a ser los artífices de la construcción del Palacio Real "que tenía tantas habitaciones como días del año". El derroche económico, creatividad y capricho va a convertirlo en un palacio de ensueño, uno de los palacios más esplendidos de Europa en su época. (más información)

 

 

 

 

    

 

  

   

  

 

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