El rincón de Jesús y Mariví

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Cuarto Día

 Lago Glaciar de Jökulsárlón y Cascada  Svartifoss

 

 

En Jökulsárlon nos encontramos con un lago glaciar inmenso y con cientos de icebergs flotando. Estos icebergs se habían soltado de una tercera lengua glaciar del Vatnajökull: la lengua glaciar Breiðamerkurjökull. Los bloques de hielo eran bastante grandes y se diferenciaba perfectamente la tonalidad azul.

Jökulsárlón es un lago glaciar con no demasiada vida. Se encuentra en la parte sur del glaciar de Vatnajökull, el mayor glaciar de Europa, y se tiene constancia de su aparición a principios del siglo XX, concretamente en los años 30. Por aquel entonces con el derretimiento de los glaciares comenzó a aparecer este pintoresco lago glaciar, que con los años fue creciendo hasta llegar a los 18km2 que tiene actualmente y convertirse así en el lago más profundo de Islandia.

Hoy en día con el cambio climático y el constante derretimiento de los glaciares puedes ver los icebergs “acampando” a sus anchas, haciendo que el lago esté en constante movimiento hacia el mar, por lo que nunca habrá dos fotos iguales.

Jökulsárlón es posiblemente uno de los lugares más espectaculares de toda Islandia. Es uno de los lagos glaciares más fotografiados del planeta, motivo que ha dado lugar a un “icono” en la isla y por tanto en uno sus principales abanderados para viajar a Islandia.

 

 

 

 

A partir del lago glaciar Jökulsárlon se forma un pequeño río que desemboca unos metros más adelante en el Océano Atlántico formando la playa Jökulsárlon, playa de arena negra adonde van a parar los restos de los icebergs. Esl puente de la foto forma parte de la carretera 1 y al cruzarlo mirando a la derecha se ven los icebergs flotando en la playa.

    

 

  

Terminada esta visita nos acercamos a visitar la Cascada de Svartifoss. Para visitarla  hay que realizar una ruta de senderismo de 3 kilómetros ida y vuelta. Lo único que es en ascenso, entonces lleva aproximadamente hora y media. Nosotros en total estuvimos dos horas porque pasamos algún tiempo parados en la cascada, contemplándola y descansando del ascenso.

La ruta comienza en el centro de visitantes del parque nacional de Skaftafell. Primero pasamos por una explanada que en verano es un camping yque hoy está nevado. A  continuación comienza el ascenso a Svartifoss. El camino está señalizado y no hay mucha posibilidad de pérdida.

 

     

Después de un buen tramo ascendiendo llegamos a una zona donde se podía ver la cascada a la distancia. Paramos, descansamos y fotografiamos el panorama.

El último tramo de la ruta a partir de aquí es mucho más cómodo, y rápidamente llegamos hasta el puente que aparecía enfrente de la cascada Svartifoss. La cascada es estrecha y de 25 metros.

 

Desde el puente había un camino que se acercaba hasta la cascada, así que llegamos hasta el punto más cercano permitido. Nos dio pena no poder acercarnos más. Desde este punto no había duda de por qué la cascada se llamaba Svartifoss, que en islandés significa cascada negra. La caída de agua estaba rodeada de columnas basálticas hexagonales y negras, de origen volcánico, que son las que daban el nombre a la cascada. Estas columnas se han formado por un proceso de cristalización dentro de un flujo de lava al enfriarse de manera extremadamente lenta. Son muy similares a las columnas de basalto que habíamos visto en el monte Reynisfjall de la playa Reynisfjara en Vík. Hay quien dice además que esta cascada tiene forma de órgano. Lo que es cierto es que las columnas que rodean a la cascada es lo que hacen tan espectacular a Svartifoss y lo convierte en una visita imprescindible en Islandia.

             

 

 

 

Terminamos el recorrido y nos dirigimos al aparcamiento. Nos desplazamos al Albergue que se encuentra en medio de la nada.

Otra noche mágica de Aurora Boreal

 

   

 

 

   

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