El rincón de Jesús y Mariví

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La ciudad de Cuenca

          La ciudad de Cuenca es uno de los principales conjuntos monumentales de España, con una gran proyección internacional que hizo que fuera declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Nos alojamos en los apartamentos del Satse que se encuentran en la Cuesta de las Angustias.

 

        Partimos de aquí para visitar el casco antiguo de la ciudad. Pasamos por la Ermita de las Angustias. Patrona de la diócesis y de gran devoción popular. Es un edificio pequeño, de carácter popular, construido en el siglo XVII sobre otro anterior. Es tradición, besar el manto de la Virgen el Viernes de Dolores.

 

  

 

Subimos por la calle Bajada de las Angustias

   

   

  

  

 

Al terminar la subida pasamos por la plaza de San Nicolás

 

Por esta calle llegamos a la Plaza Mayor. Superficie irregular, de forma aproximadamente trapezoidal, auténtico nudo de comunicaciones entre los diversos elementos urbanísticos de la parte antigua. La cierra el Ayuntamiento, notable edificio del tiempo de Carlos III levantado sobre tres arcos de medio punto y con decoración interior de estilo rococó. En la fachada de enfrente se encuentra el convento de las Petras (Justinianas de San Lorenzo), enorme edificio a tres calles, con una preciosa iglesia del siglo XVI, reformada por Martín de la Aldehuela en el XVIII con altares diseñados por Ventura Rodríguez. Enlazando ambos edificios, Ayuntamiento y convento, la calle de Pilares, a un nivel inferior, con varios edificios de estilo popular

Visitamos La Catedral de Santa María y San Julián de Cuenca: El más notable monumento conquense se empezó a construir a finales del siglo XII, pero su núcleo fundamental tomó forma en el XIII; en el XIV se levantaron las naves que van desde el crucero hasta la fachada; la girola se transformó en el XVI para adaptar su estructura original a las nuevas concepciones estéticas. De esta época fue también su primera fachada, sustituida en el siglo XVIII por otra que fue preciso derruir a comienzos del XX.

 

La Catedral de Cuenca se encuentra ubicada en pleno corazón del casco antiguo, justo en la Plaza Mayor de la Ciudad. Es aquí donde se encuentra también el Excmo. Ayuntamiento de Cuenca desde finales del siglo XV y cuya fachada, de estilo barroco, está catalogada Bien de Interés Cultural.  Para más señas, se encuentra enclavada entre las siguientes calles: la emblemática Calle Alfonso VIII, la noble Calle San Pedro, la estrecha Calle Severo Catalina y la laberíntica Calle Canónigos.

   

El Coro posee una rejería bellísima y exquisita, debida al maestro conquense Hernando de Arenas.

Pasando por un espectacular arco de estilo isabelino, entramos a la Sacristía Mayor, que destaca por su gran cajonería en madera labrada.

  

El Arco de Jamete es, nada más y nada menos, considerado por algunos especialistas el mejor elemento arquitectónico de toda la catedral y una de las mejores creaciones del Renacimiento.

   

   

       

    

  

  

  

    

  

A través del Arco de Jamete se accede al Claustro, el cual, como todo templo de origen medieval, es una de las parte más representativas de la catedral. 

Cruzando el Claustro se atraviesa una enorme puerta y se sale al Patio de la Limosna. Hay unas vistas espectaculares de la Hoz del Huécar

       El Ayuntamiento . Notable edificio de estilo barroco del tiempo de Carlos III levantado sobre tres arcos de medio punto. Su construcción, según consta en su fachada, se remonta al año 1762.

Bajamos por un lateral de la catedral donde se encuentra el edificio del Palacio Episcopal. Edificio de grandes proporciones, levantado en el siglo XVI y modificado posteriormente. La porta principal es del siglo XVIII. Por ella se entra al Archivo Diocesano y, por una entrada lateral, al Museo Diocesano. Enfrente, en la misma plaza, hay una espléndida casa antigua, la del Abad Santiago.

 

         Escultura del Rey Alfonso VIII, obra del artista conquense Javier Barrios.Realizada en bronce, tiene unos tres metros de altura y se asienta sobre un pedestal de piedra.

   

Continuamos por estrechas calles y llegamos a la plaza Ciudad de Ronda.

  

A través de un túnel salimos a la calle de Las Casas Colgadas.

    

 

  

    

Bajamos hacia el puente de San Pablo,  que nos acerca al edificio del Parador nacional.

      El Puente de San Pablo:  Edificado en piedra a mediados del siglo XVI, estaba formado por cinco arcos apoyados en pilares muy toscos, en forma de torres, de las que aún quedan en pie algunos restos. Desde el XVIII fue sufriendo un proceso de ruina que concluyó con su derribo total a finales del XIX. En 1902 se levantó la actual pasarela, el más significativo ejemplo existente en Cuenca de la arquitectura del hierro propia de la época. Tiene una altura aproximadamente de 60 metros.

Parador de Cuenca: Sobre un promontorio asomado al río Húecar aparece, casi suspendido, el convento de San Pablo uno de los monumentos más queridos de la ciudad por su extraordinario emplazamiento y por su activa vida cultural. Tan lejos y tan cerca de Cuenca hay que cruzar una impresionante pasarela para llegar a él

 

Sobre los restos de un pequeño monasterio en un risco frente a la ciudad, el canónigo Juan del Pozo mandó construir en 1523 el convento de San Pablo, parador de turismo desde 1993. Para él eligió a dos de los arquitectos más importantes de la ciudad, Juan y Pedro de Albiz, que construyeron en un bello estilo tardogótico dos edificaciones: el convento y la iglesia a él adosada. Por desgracia, las sucesivas alteraciones no nos permiten ver el aspecto original gótico plateresco del edificio donde todavía está muy presente en anagramas y escudos los emblemas de su fundador, uno de los hombres más importantes del renacimiento conquense. Del original sobrevivieron el refectorio (hoy comedor del parador), el claustro y la iglesia; aunque la que dicen era una hermosísima fachada de gótico isabelino de 1525 fue sustituida por la actual del siglo XVIII en un estilo churrigueresco-rococó con dos cuerpos donde sí se puede distinguir el perro, símbolo de los dominicos, la orden a quien se confió el convento. Como otros muchos fue desamortizado en el siglo XIX empleándose en diversas funciones como hospital o centro educativo.

 

  

Regresamos a la Plaza Mayor para subir hacia el Castillo por la calle de San Pedro

   

       

Al Al final de la calle nos encontramos con la iglesia de San Pedro y un mirador. Aquí comienza la calle Trabuco

Nos acercamos al mirador frente a la iglesia de San Pedro y contemplamos esta bella panorámica

La iglesia de San Pedro está situada en la parte más alta de Cuenca. Levantada sobre una antigua mezquita árabe en tiempos de Alfonso VIII (S. XIII), debió ser construida con tres naves y torre a los pies, modificándose en siglos posteriores.

En el S. XV la iglesia desempeñó un papel importante en las luchas que mantuvieron D. Diego Hurtado de Mendoza, marqués de Cañete, y el obispo Lope de Barrientos. En el S. XVI se cree que finalizó en 1604 la construcción de la Capilla de S. Marcos, patrocinada por D. Miguel Enríquez, capellán de la Catedral de Cuenca, cubriéndose con un magnifico artesonado ochavado de tradición mudéjar.

En el S. XVII, en 1660, se reedificó la torre debido a su mal estado de conservación, encargándose las trazas de la misma a los maestros de cantería Pedro Salinas, Andrés Martínez y Simón Martínez, siendo revisadas por Juan del Pontón. Es entonces cuando se cubrió con teja el chapitel.

En el S. XVIII, durante el episcopado de D. José Flórez Osorio, la iglesia fue totalmente renovada por el arquitecto José Martín. De esta remodelación queda el artesonado de la capilla de los condes de Toreno, que es una labor de finales del S. XVI.

Se aprecian en la actualidad tres estilos diferentes: del románico quedan restos en las fachadas laterales; el aljimez es gótico; la fachada principal posee restos barrocos y el neoclásico aparece en diversos puntos del edificio.

La planta es un octógono en el que se inscribe una circunferencia, a cuyo perímetro se adosan pilastras, entre las que se voltean arcos de medio punto. La cubrición de la capilla evidencia el diseño octogonal de la planta. En este espacio centralizado, el ábside poligonal marca un claro eje al extemo del cual se sitúa la fachada, construida por la portada y la torre, quedando aquella desplazada del centro del hastial. Sobre la puerta se dispone un pequeño coro.

El interior del templo lo forma un espacio interior recorrido por una cornisa denticulada ampliamente resaltada, cerrandose por una cúpula sobre tambor donde aparecen unas ventanas de forma mixtilínea y adornos de rocalla en capiteles y guarniciones de huecos.

La portada del templo la compone un arco de medio punto de tronco de cono, entre pilastras cajeadas y nichos avenados a ambos lados. La torre, obra de Mateo López, está compuesta de tres cuerpos decrecientes y fue rematada, a finales del S. XVIII, con un cuerpo de campanas.

  

En la foto de abajo vemos una panorámica de la Iglesia de San Pedro y el Convento de San José

Convento de San José de las Carmelitas Descalzas : Edificado en el siglo XVII para sede de una comunidad de carmelitas descalzas, se trata de una de las más originales y hermosas casonas de Cuenca. De traza absolutamente irregular, hay que distinguir en ella la parte conventual, la Casa de la Demandera y la iglesia. Adquirido por la Diputación, ha sido restaurado por completo, albergando la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, la Fundación Antonio Pérez, una residencia y una sala de exposiciones.

    

Aquí se encuentra el Archivo Histórico Provincial. Este edificio fue sede del Tribunal de la Inquisición y más tarde cárcel provincial. En un primer momento, este edificio pertenecía al castillo, y está fechado en el siglo XVII. Junto al Archivo Histórico Provincial, se encuentra esta obra de Javier Barrios.

  

Un poco más arriba llegamos a la muralla del Castillo: Prácticamente nada queda de la antigua muralla árabe y poco de lo que fue inexpugnable fortaleza cristiana, cuya última edificación corresponde a la época de Felipe II. Se conservan algunos fragmentos de la muralla, dos cubos magníficos y el bello arco de la puerta de entrada (arco de Bezudo)

Arco de Bezudo. Forma parte de los restos de la fortaleza del Castillo, junto con una parte de un torreón y algunos restos de muralla. Esta disponía de seis puertas y tres portillos. Actualmente, se puede acceder mediante unas escaleras, a la parte alta del arco y disfrutar de unas fabulosas vistas.

    

Más arriba encontramos una zona con unas vistas maravillosas de la ciudad

 

Volvemos a bajar por el arco del castillo  hacia la plaza entre callejuelas

 

Bajamos por la Ronda de Julián Romero

  

 

Llegamos al Mirador del Pintor

  

    

Pasamos por la Posada de San José

 

En las ruinas de la Iglesia de San Pantaleón se encuentra esta escultura

  

Bajamos a la parte baja de la ciudad para comer

  

Pasamos junto a un edificio moderno que es el auditorio de Jose Luis Perales

 

Pasamos junto al edificio de La Diputación

 

Al lateral de la diputación se encuentra esta calle de San Francisco con mucho ambiente de bares y restaurantes

Tars comer regresamos y subimos por el casco viejo hasta la plaza principal

   

        

   

  

Llegamos a la Plaza Mayor

   

Subimos con el coche hasta el Cerro,  parando por el camino para disfrutar de bonitas panorámicas.

         Llegamos al cerro del Socorro.  Excelente mirador de la ciudad. Situado en lo alto, se sitúa un monumento del Sagrado Corazón de Jesús. Se llega a él por una carretera que sale desde la carretera de Palomera.

  

 

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