El rincón de Jesús y Mariví

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LISBOA

   Comenzamos el día con destino a la plaza de Rossio. También conocida como la Plaza de D. Pedro V, situada en la céntrica Baixa Pombalina, es uno de los lugares más bonitos, con una espectacular vista del Castillo de San Jorge en la colina.aPaseamos por esta bonita plaza.

 

Primero nos acercamos hasta el   Elevador de Santa Justa” .En el siglo XIX se iniciaron ciertas respuestas arquitectónicas para aliviar a la población de las pesadas cuestas que comunican los diferentas barrios con la zona alta, en este caso el barrio de Baixa, con el barrio de Chiado El elevador es un gran ascensor que sube hasta el nivel del “Convento do Carmo”, su mirador es esplendido sobre la plaza de Comercio, Rossio, Restauradores, etc..En el penúltimo nivel se encuentra la maquinaria que con esmero mueve este elevador. Se ha declarado monumento Nacional lo que ha hecho que la compañía que lo explota tenga un especial esmero en su mantenimiento, se ha dedicado completamente una persona que vigila el funcionamiento de esta joya de la arquitectura para su correcto uso. Las máquinas que mueven los ejes son las primitivas así como los mandos eléctricos, lo que necesita una espacial atención sobre su engrase y vigilancia.

 

Bajamos en el mismo ascensor y podemos volver a admirar esta autentica joya del diseño perteneciente al siglo XIX y que trabaja como el primer día.
Continuamos la visita a la ciudad en tranvía, cogemos la famosa línea nº 28 en dirección a la
Sé de Lisboa.(Catedral) de nombre “Igreja do Santa María Mayor”, mandada construir en el lugar de la victoria contra los moros en 1147 Durante este periodo sufrió numerosas modificaciones importante, sobre todo en el estilo gótico que corresponde a la puerta de entrada, realizada por Alfonso IV en el siglo XIII. La construcción del claustro comenzó en el siglo XIII y se demoró hasta bien entrado el siglo XIV, también fueron modificadas las capillas que en la actualidad son de un estilo barroco.

  

 

 

De aquí nos dirigimos al Castillo de San Jorge. Su construcción data del siglo X, fue conquistado a los musulmanes por D. Alfonso Henriques, originariamente era un edificio defensivo y de carácter militar, aunque se utilizó posteriormente como residencia de monarcas y nobles. Paseamos y pudimos disfrutar de unas vistas maravillosas.

 

 

 

 

  

Bajamos desde el Castillo paseando por el Barrio de la Alfama.

El Barrio de la Alfama es un barrio ubicado en Lisboa, Portugal, queda elevado con respecto a la Baixa Pombalina, y frente al Barrio Alto. En la parte superior del Barrio de la Alfama se encuentra el Castillo de San Jorge.Alfama (etapa árabe que comprende cinco siglos históricos de la ciudad, del VIII al XII) conserva su estructura de la época musulmana, con patios con flores y ropa tendida, cuestas y escaleras. Este barrio, el más antiguo y popular, toma su nombre de un derivado de Alhama que significa “fuente termal” o de Aljama, que en árabe significa población.

 

 

Paseando vemos el movimiento de los trolebuses y contemplamos las diferentes arquitecturas de los edificios que se encuentran hasta llegar a la plaza del Comercio.

 

 

 

La plaza del Comercio es impresionante. Abierta por un lado hacia el estuario del Tajo, dando fe de la vocación marinera del país, es uno de los centros vitales de la capital portuguesa desde 1256. Pasando el arco del Triunfo atravesamos la calle Augusta. Una de las calles peatonales y comerciales más importantes de Lisboa.

 

 

Al día siguiente visitamos la zona del barrio de Belen. Nos desplazamos en el coche hasta el Monasterio de los Jerónimos, situado en la parte baja junto al río Tajo, aparcamos el coche en un lateral del palacio junto al Palacio Municipal de Belem, allí el parking es gratuito.    La visita al Monasterio, situado en la plaça do Imperio, Lisboa. Su aspecto exterior es muy destacado, pero no da la impresión de la autentica maravilla que atesora su interior.

 

La entrada se hace por el lateral izquierdo, adyacente a la puerta de la Basílica .

   

  

 

Se accede directamente al imponente claustro de talla única en el mundo, su estilo es manuelino y está construido durante la época dorada de los grandes descubrimientos, su aspecto tan trabajado fue financiado con el oro procedente del nuevo mundo sobre todo de Brasil, durante su construcción eclipso la construcción de muchas obras publicas en Portugal, dotando al proyecto de los grandes artesanos portugueses. Su estilo exclusivo incorpora aspectos del gótico tardío y también del renacimiento.

 

 

La iglesia es la parte más reformada, su altar mayor data del siglo XVI; es una obra de Lurenço Salzado.

 

Aprovechamos que tenemos el coche bien aparcado y continuar con la visita a la zona caminando hasta llegar al monumento a los descubridores, “Padrao dos Descubrimentos” esta situado en la Avenida de Brasilia, Lisboa (entrada 2,5 euros), se trata de una torre emblemática con una gran cruz, adornada con una barca, donde sobresalen las estatuas a ambos lados de los descubridores. Su diseño comienza en 1940, fue construido para la Exposición dedicada al mundo portugués de ultramar, posteriormente se edificó en piedra en 1960 para celebrar los 500 años de la muerte del infante Enrique “el navegante”, el interior fue concluido en su aspecto actual en 1985. El monumento está diseñado para asemejarse a una carabela, lleva estampado el escudo de Portugal visible en los lados del monumento y la espada de la Casa Real de Avis sobre el barco. D. Henrique el Navegante, se alza en la proa, con una carabela tomada en las manos. En las dos filas en sentido descendiente de cada lado del monumento, están las representaciones de héroes nacionales portugueses de la era de los Descubrimientos. En la cara occidental se encuentran D. Manuel I, que coge una esfera armilar, el poeta Camões, con un ejemplar de Os Lusíadas, el pintor Nuno Gonçalves .

 

Caminamos por el antiguo espigón del puerto hasta la torre de Belem, situada en la misma avenida de Brasilia. Su construcción se inicio en 1514 y se demoro durante 6 años. Es una torre de carácter defensiva para proteger la ciudad de Lisboa durante la época de los descubrimientos. Esta dividida en dos partes, la propia torre según la tradición medieval y el baluarte dispuesto a su alrededor. Pronto la torre entro en desuso pasando a tener otras funciones y usos, sus almacenes se convirtieron en improvisadas mazmorras para encarcelar a presos políticos.

 

  

 

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