El rincón de Jesús y Mariví

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OBIDOS Y FÁTIMA

   Llegamos a la ciudad de Óbidos. Pueblo de Portugal de unos 47.000 habitantes, situado en la región de Estremadoura (Leiria) Totalmente ceñida por una alta muralla almenada, la hermosa y blanca ciudad puede jactarse de ser una de las más floridas y graciosas de Portugal

   

 

Es obligado recorrerla a pie, aun cuando la circulación de coches está permitida. Trasponiendo la puerta de paso en zigzag, se asciende a la muralla del Oeste: el camino de ronda se interrumpe en la punta Norte, donde parte del castillo (siglo XII-XVI) se halla ocupada por una posada cuyo comedor es la antigua sala de los guardias.

   

 

 

 

 En el lado Este, la joya del pueblo está constituida por los racimos de buganvillas y el enlucido en lapislázuli y ocre de los ángulos y las ventanas de las casas, en las cuales los emparrados «enlazan entre sí los techos».

 

  

     

Se penetra con sigilo por la Porta da Vila. El frontal ya alecciona de esa templanza de la que hacen gala sus vecinos: la puerta está decorada con un lujoso paño de azulejos de color azul y blanco fechado en el siglo XVIII.

 

La rua Direita se abre paso entre las callejas estrechas y empedradas con casas adornadas con flores de vivos colores y zócalos pintados. A ambos lados hay restaurantes de cocina tradicional y puestos de artesanía.

  

 

A medio camino de la rua, aposentada en el corazón de la villa medieval, está la plaza de Santa María. Lo primero que sobresale en ella es una picota del siglo XV sobre una fuente. Narra la historia amarga de la Reina doña Leonor de Lencastre, esposa de João II. Su hijo, el infante Afonso, murió ahogado en las aguas del Tajo en 1491. El cuerpo sin vida del pequeño príncipe apareció una mañana entre las redes de un pescador. Asolada por el dolor, la Reina buscó amparo en la soledades de Obidos e hizo tallar en su escudo de armas una red que la atara de por vida a la desdicha del hijo muerto.

 

 

Nos desplazamos a La Virgen de Fátima o Nuestra Señora de Fátima, es una advocación mariana del catolicismo que se venera en la localidad de Fátima, en el centro de Portugal.

Su historia : El 13 de mayo de 1917, tres niños que trabajaban de pastores dijeron haber visto a la Virgen en la llamada Cova da Iría (“cueva de Irene”, antigua santa local) junto a Fátima (Portugal). A partir de entonces, durante los días posteriores y hasta el 13 de octubre, se reunieron en el lugar miles de personas que pretendían ser testigos de dichas apariciones las cuales estuvieron supuestamente precedidas por la aparición de un ángel durante la primavera de 1916 en la cueva "Loca de Cabeco". En el transcurso de dichos actos los tres niños afirmaron que la Virgen María les reveló tres mensajes, conocidos popularmente como los tres secretos o los tres misterios de Fátima.

Los pastorcillos eran: Lucía dos Santos, Francisco Marto, y Jacinta Marto. Estos dos últimos declarados beatos por la Iglesia Católica.

     

Los niños llegaron a afirmar que la Virgen les recomendó rezar el rosario y dijeron además que depositó en Lucía los tres mensajes mencionados. Además, afirman, le pidió a Lucía que se construyera una capilla en aquel lugar.

           

Junto al árbol donde se dice que apareció la Virgen se construyó la capilla de las apariciones. Junto a ella una zona para colocar velas.

  

      

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