El rincón de Jesús y Mariví

PortadaPerfilesMi trabajoviajesEventos

          AMÉRICAASIAÁFRICAEUROPAORIENTE MEDIOMARRUECOS   

OUARZAZATE Y KASBAH AIT BEN

    

Ouarzazate, también conocida como “La puerta del desierto de Marruecos“, es un destino turístico cada vez más popular, gracias a su impresionante paisaje natural y su importancia en la industria cinematográfica. Situada a 1.160 metros de altitud, la ciudad está rodeada por una cordillera de montañas y es un punto de partida clave para aquellos que quieran explorar los oasis del sur de Marruecos.

Visitamos primero la Kasbah de Taourirt

       

La Kasbah de Ouarzazate o Taourirt: Esta fortaleza de adobe, construida en el siglo XVIII por la tribu glaoui, es una de las Kasbahs más interesantes de Marruecos. La Kasbah fue construida para controlar la ruta del oro que iba desde Marrakech a Tumbuctú, y aún conserva su estructura original con sus torres almenadas y muros de adobe. En el interior de la kasbah, puedes visitar las estancias de la dinastía glaoui y conocer más sobre la historia y cultura de la región.

  

               

         

         

    

Enfrente se encuentra esta panorámica donde se encuentra el museo del cine

En los últimos años, Ouarzazate se ha convertido en uno de los lugares más importantes de la industria del cine, tanto nacional como internacional. La región ofrece un paisaje natural impresionante, con montañas, desiertos, ríos y oasis, lo que la convierte en un destino ideal para rodar películas. Muchos productores y directores de cine han elegido Ouarzazate como escenario para sus películas, incluyendo algunas ganadoras del Oscar, como “Lawrence de Arabia”, “Kundun”, “Gladiador”, “Astérix y Obélix: Misión Cleopatra”, “Té en el Sahara” y “Babel”.

     

 La ciudad cuenta con un museo del cine, el cual es una visita obligada para los amantes del cine y aquellos interesados en conocer más sobre la historia de la industria cinematográfica en Marruecos.

En la ciudad, hay varios estudios de cine que se han construido específicamente para la industria del cine. El más grande y conocido de ellos es Atlas Studios, que se ha utilizado para rodar muchas películas importantes. Se encuentra a la afueras de la ciudad.

Tanto los Estudios de Cine Atlas como el Hotel Oscar han sido utilizados para filmar muchas películas famosas, como “Lawrence de Arabia”, “Gladiador”, “Astérix y Obélix” y “Juego de Tronos”. Los visitantes pueden pasear por los decorados y ver parte de las escenas de las películas.

Salimos para visitar  la Kasbah de Ait Ben Haddou

Ait Ben Haddou es un pueblo fortificado ubicado en una colina a orillas del río Ounila, a unos 30 kilómetros al suroeste de Ouarzazate. Este impresionante sitio ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO debido a su valor cultural e histórico. Es un ejemplo destacado de la arquitectura tradicional de Marruecos, que data del siglo XVII. El pueblo está formado por varias casas de barro con paredes de adobe, calles estrechas y laberínticas y una impresionante fortaleza que se encuentra en la cima de la colina. Es un verdadero laberinto de calles, escaleras y casas fortificadas que te llevan de una sorpresa a otra, y es un lugar perfecto para perderse por un rato.

  

Lo que más llama la atención de Ait Ben Haddou es su impresionante ubicación estratégica frente a una montaña, rodeada por torres angulares y una muralla defensiva que la protege de posibles ataques. La construcción de la kasbah es un fiel reflejo de la forma de vida de los pueblos bereberes, que habitaban esta zona del desierto de Marruecos.

A pesar de que no se conoce con exactitud la fecha en la que se construyó Ait Ben Haddou, lo que sí se sabe es que esta fortaleza es muy antigua y que ha sido protegida por las autoridades desde el año 1953.

La kasbah y sus alrededores son un lugar popular para los cineastas debido a su belleza natural y su rica historia y arquitectura. Ha sido escenario de muchas películas y series de televisión, algunas de las cuales han sido muy populares

La arquitectura bereber tradicional destaca por su perfecta adaptación al clima desértico. En efecto, los muros de adobe proporcionan excelente aislamiento térmico. Además, las torres defensivas ofrecen vistas panorámicas del valle circundante.

Los materiales de construcción provienen exclusivamente del entorno local. Por ejemplo, la tierra roja del Atlas se mezcla con paja y agua para crear el adobe. Mientras tanto, las vigas de madera de palmera sostienen los techos planos tradicionales.

Cada vivienda se organiza alrededor de un patio central que facilita la ventilación natural. Asimismo, las habitaciones se distribuyen en varios niveles conectados por escaleras interiores. En particular, las terrazas superiores servían como espacios de trabajo y almacenamiento.

Las decoraciones geométricas adornan puertas y ventanas siguiendo patrones islámicos tradicionales. Por otro lado, los colores ocres y rojizos se integran armoniosamente con el paisaje montañoso. En definitiva, esta ciudadela marroquí ejemplifica la maestría constructiva bereber.

     

Es posible recorrer sus calles de arcilla y piedra, admirar sus edificios y descubrir su historia a través de las numerosas leyendas que se cuentan sobre ella. Además, es posible subir a sus torres y disfrutar de unas vistas espectaculares del valle y las montañas circundantes.

   

La kasbah de Ait Ben Haddou está rodeada por murallas y cuenta con dos puertas que controlan el acceso a la villa. Su organización interna se divide en dos partes: la pública, donde se encuentra la plaza pública, la mezquita y la escuela coránica, y la privada, donde se encuentran las casas de las familias nobles con sus ornamentos y decoraciones. La diferencia entre las casas normales y las de las familias nobles es evidente en cuanto a su decoración y estructura.

El Palacio, que es un edificio impresionante situado en la parte más alta de la kasbah, que alberga una serie de habitaciones y salones decorados con objetos de arte y artesanía marroquí.

        

La kasbah también es conocida por su artesanía local y sus tiendas y talleres donde se pueden comprar productos típicos de la región, como alfombras, cerámica, joyas y textiles.

  

Pasear por las calles y callejones de la kasbah es una experiencia enriquecedora para los sentidos, ya que se pueden apreciar numerosos detalles arquitectónicos y decorativos, como las puertas talladas, los arcos de medio punto y los balcones con celosías de madera.

         

    

Desde la cima de la colina donde se encuentra la kasbah, se pueden apreciar unas vistas panorámicas impresionantes del valle que la rodea. Es un lugar ideal para tomar fotografías y admirar el paisaje.

Nos quedamos a comer en uno de los restaurantes situados junto a la carretera, seguido continuamos a Taroudant y Agadir

anterior Garganta Todra                 Principio página                    siguiente Taroudant y Agadir                          mapa Marruecos