El rincón de Jesús y Mariví

PortadaPerfilesMi trabajoviajesEventos

          AMÉRICAASIAÁFRICAEUROPAORIENTE MEDIONAMIBIA   

COSTA DE LOS ESQUELETOS

 Salimos a las 9 horas en dirección hacia nuestro próximo destino que es el campamento de Palmwag. Tras 1 hora de carretera paramos en Cape Cross (Cabo Cruz). Se puede decir que Cape Cross se encuentra en medio de la nada. Aproximadamente a una hora  de Hentey Bay, a través de una pista de arena que recorre Skeleton Coast Park, llegamos a este cabo famoso por su colonia de focas. Esta colonia llegó a estar formada por más de 200.000 individuos aunque en la actualidad no llegan a sobrepasar los 100.000. Al bajar del coche para observar a las focas, sufriremos un primer impacto que afectará a nuestro sistema olfativo.

   

Entramos  por una pasarela de madera provista de barandilla. El espectáculo es sorprendente como muestran las fotografías

   

    

     

    

    

       

 

Llegamos a la entrada al parque de la Costa de los Esqueletos

Se encontraban esto niños

    

Cruzamos el inóspito Parque Nacional Costa de los Esqueletos, donde la llegada de la corriente fría de Bengala produce las nieblas oceánicas más densas del planeta. La costa ha sido objeto de numerosos documentales sobre vida salvaje, en particular sobre la adaptación a la aridez extrema, ya que los vientos soplan desde el interior del continente hacia el mar y traen muy poca lluvia. Por otro lado, hay un constante y fuerte oleaje en las playas, que hace la navegación impracticable. De ahí que los restos de naufragios se sucedan a lo largo de toda la costa.

  

    

Visitamos una fábrica abandonada. Todo lo que queda es un montón de chatarra.

   

  

Recorremos muchos kilómetros de carretera polvorienta y grava en lo que es una de las zonas más inhóspitas del mundo. Por fin llegamos a la salida del parque donde paramos para comer.

   

Los baños se encuentran junto a la caseta del guarda del parque

    

Es normal ver por esta zona  autoservicio de puestecillos con piedras. Te surtes de la piedra que te gusta y dejas a cambio alguna moneda.

Aquí mismo se encuentra este cartel con las distancias a diferentes poblaciones

Seguimos hacia nuestro destino y a las pocas horas paramos para ver una de las plantas  más longevas  que se encuentra por estos parajes  del desierto. Se conoce como ornitorrinco aunque su nombre científico es Welwitschia mirabilis del género Welwitschia. Esta peculiar planta está considerada como la más resistente del planeta y es la planta con las hojas y el ciclo vital más largo que se conoce. Se calcula que puede vivir entre 400  y 2000 años y produce dos hojas por siglo, que nunca pierde; de ahí su nombre en afrikaans: tweeblarkanniedood (“dos hojas no pueden morir”).    También aprovechamos para un pi-pistop.

     

    

 Por fin llegamos al campside de Palmwag 

 

  

 

En la terraza del bar restaurante,  tomando una cerveza y esperando  la puesta de sol.

     

 

Desierto Namib                            Página principal                                 Epupa