El rincón de Jesús y Mariví

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SAMARCANDA

Samarcanda (en uzbeko: Samarqand, en ruso: Самарканд) es la segunda ciudad más grande de Uzbekistán, después de Taskent, tanto en población, como área e importancia industrial. Es a su vez capital de la región de Samarcanda. La Unesco declaró a esta ciudad de 2700 años de antigüedad como Patrimonio de la Humanidad en el año 2001, y fue inscrita como Samarcanda - Encrucijada de culturas.

Se han encontrado evidencias de actividad humana en el área de la ciudad desde el Paleolítico tardío, aunque no hay evidencia directa de cuándo fue exactamente fundada Samarcanda; algunas teorías señalan que fue fundada entre los siglos VIII y VII antes de Cristo. Prosperando desde su ubicación en la Ruta de la Seda entre China y el Mediterráneo, Samarcanda fue una de las más grandes ciudades de Asia Central.

La ciudad es conocida por ser un centro islámico de estudio académico. En el siglo XIV se convirtió en la capital del imperio de Timur (Tamerlán) y es el sitio de su mausoleo (el Gur-e Amir). La mezquita Bibi-Khanym (una réplica moderna) sigue siendo uno de los monumentos más notables de la ciudad. El Registán fue el antiguo centro de la ciudad, la cual ha conservado cuidadosamente las tradiciones de los antiguos oficios: bordados, bordados de oro, tejidos de seda, grabado sobre cobre, cerámica, tallado y pintura sobre madera.

      

Salimos de Bukhara y tras 5 horas de carretera llegamos al hotel Shaxzoda en Samarcanda

   

Al día siguiente tras desayunar montamos en el autobús y nos acercamos hasta el monumento a Mirzo Ulugbek donde comenzamos la visita a esta ciudad con nuestro guía

   

Monumento a Mirzo Ulugbek:  Muḥammad Ṭaraghāy ibn Shāhruj ibn Tīmūr, conocido como Ulugh Beg o Ulugbek (22 de marzo de 1394 – 27 de octubre de 1449) fue un gobernante timúrida, sucesivamente gobernador de Transoxiana y Turquestán, regente y sultán. También destacó como astrónomo y matemático.

Fue nieto del conquistador Tamerlán (Timur) (1336-1405) y el mayor de los hijos de Shahruj Mirza, quienes formaron parte de las tribus mongolas de Transoxiana (entonces Persia, ahora Uzbekistán). Su madre fue la princesa persa Goharshad, y por esta ascendencia se puede decir que Ulugh Beg nació muy probablemente en Soltaniyeh, Irán.

Siendo niño pudo tener mucho contacto con las culturas del Medio Oriente y la India, sobre todo debido a las expansiones territoriales de su abuelo en aquellos países. A la muerte de Tamerlán y la ascensión de su padre Shahruj Mirza al poder, se instaló en la ciudad de Samarcanda en la que se estableció la capital, aunque después Shahruj trasladó la capital a Herat (en el actual Afganistán). A la edad de 16 años Ulugh Beg obtuvo el cargo de gobernador de Samarcanda, ciudad en la que vivió hasta su muerte.

La experiencia científica de Ulugh Beg no estuvo acompañada por sus habilidades en la gestión pública. Cuando se enteró de la muerte de su padre Shahruj Mirza, Ulugh Beg fue a Balj, donde se enteró de que su sobrino Ala-ud-Daulah Mirza bin Baysonqor, hijo de su hermano Baysonqor, había reclamado el emirato del Imperio timúrida en Herat. En consecuencia Ulugh Beg marchó contra Ala-ud-Daulah y se enfrentó con él en la batalla de Murghab. Después de haber ganado esta batalla, Ulugh avanzó hacia Herat y masacró a sus habitantes en 1448, pero el hermano de Ala-ud-Daulah Mirza Abul-Qasim bin Babur Baysonqor acudió en su ayuda, derrotándolo. Luego se retiró a Balj, donde se encontró con que el gobernador, su hijo mayor Abd ul-Latif, se había rebelado contra él. Sobrevino otra guerra civil. Dos años más tarde, fue decapitado por orden de su hijo mayor, cuando se dirigía a La Meca.

Con el tiempo, su reputación fue rehabilitada por su sobrino, Abdallah Mirza (1450-1451), que trasladó los restos de Ulugh Beg a Gur-e-Amir, el mausoleo de los timuridas en Samarcanda, donde fueron encontrados por arqueólogos rusos en 1941.

Durante su vida tuvo un gran interés por la astronomía y en 1428 construyó un observatorio astronómico enorme denominado Gurjani Zij. En el observatorio instaló instrumentos de gran tamaño para que fuera posible hacer medidas de precisión; así, instaló sextantes con radios de cerca 36 metros y una separación óptica de 180" (segundos de arco). Construyó también relojes de sol inmensos.

La obra de Ulugh Beg se centra en astronomía y se puede decir que en 1437 determina la longitud del año sidéreo como 365.2570370... días: 365 días, 6 horas, 10 minutos y 8 segundos (con un error +58 segundos). En sus medidas empleó un gnomon de casi 50 metros de altura. Este valor fue mejorado años después (en 1525) por Copérnico con una diferencia de solo 28 segundos apelando a valores del astrónomo Thabit ibn Qurrá (826-901).

   

Observatorio de Ulugh Beg: Construido en la década de 1420 por el astrónomo y noble timúrida Ulugh Beg, es considerado como uno de los mejores observatorios del mundo musulmán de su tiempo. Algunos de los famosos astrónomos islámicos que trabajaron en el observatorio fueron el propio Ulugh Beg, Al-Kashi, y Ali Qushji que llevo su dirección hasta el asesinato de Ulugh Beg. Después de lo cual, el observatorio fue destruido en 1449 por fanáticos religiosos y solo fue redescubierto en 1908, por el arqueólogo uzbeko-ruso de Samarcanda Vassily Lavrentyevich Vyatkin, gracias a documentos que describían la ubicación exacta del observatorio.

Mientras trabajaba en la excavación, Vyatkin encontró uno de los instrumentos astronómicos más importantes del observatorio: un gran arco que se usaba para determinar el mediodía. Una trinchera de aproximadamente dos metros de ancho fue cavada en un cerro a lo largo de la línea del meridiano donde estaba colocado el arco. Hoy, una base circular muestra un esbozo de la estructura original y la entrada a la sección subterránea restante del sextante Fakhri,  ahora cubierto. El sextante tenía once metros de largo y tres pisos de altura, aunque se construyó subterráneo para protegerlo de los terremotos. Calibrado a lo largo de su longitud, fue el mayor cuadrante de la época con un radio de 40.4 m. El radio del arco de meridiano era según un astrónomo turco contemporáneo Abd Al-Rahman Al Sufi de aproximadamente 50 metros y tenía la misma altura que la cúpula de Santa Sofía en Estambul. Era utilizado para la observación del Sol, la Luna y otros cuerpos celestes. Junto con otros instrumentos como una esfera armilar y un astrolabio, los astrónomos que trabajan en Samarcanda podían determinar el mediodía de cada día según la altura meridional del Sol, la distancia al cenit y la declinación.

   

El interior es un museo explicatorio sobre el observatorio

      

Mientras trabajaba en la excavación, Vyatkin encontró uno de los instrumentos astronómicos más importantes del observatorio: un gran arco que se usaba para determinar el mediodía. Una trinchera de aproximadamente dos metros de ancho fue cavada en un cerro a lo largo de la línea del meridiano donde estaba colocado el arco. Hoy, una base circular muestra un esbozo de la estructura original y la entrada a la sección subterránea restante del sextante Fakhri,  ahora cubierto. El sextante tenía once metros de largo y tres pisos de altura, aunque se construyó subterráneo para protegerlo de los terremotos. Calibrado a lo largo de su longitud, fue el mayor cuadrante de la época con un radio de 40.4 m. El radio del arco de meridiano era según un astrónomo turco contemporáneo Abd Al-Rahman Al Sufi de aproximadamente 50 metros y tenía la misma altura que la cúpula de Santa Sofía en Estambul. Era utilizado para la observación del Sol, la Luna y otros cuerpos celestes. Junto con otros instrumentos como una esfera armilar y un astrolabio, los astrónomos que trabajan en Samarcanda podían determinar el mediodía de cada día según la altura meridional del Sol, la distancia al cenit y la declinación.

Hacia 1437, los eruditos que utilizaban el observatorio habían actualizado las Tablas iljaníes. Estas tablas astronómicas estaban en uso desde 1260-1270 basadas en las observaciones del Observatorio de Maraghe. Las observaciones en Samarcanda dieron valiosas tablas de senos y tangentes y las Tablas sultanianas, que listaban parámetros planetarios mejorados y coordenadas de 1.018 posiciones de estrellas. Fue uno de los primeros trabajos que aportaban algo más que una actualización de los trabajos de Tolomeo o Abd Al-Rahman Al Sufi. De hecho, Ulugh Beg y sus estudiosos encontraron muchos errores en los trabajos previos, como explicaron en el prefacio de su trabajo sobre «Determinación de los lugares de las estrellas fijas en latitud y longitud».

Estos descubrimientos y la investigación en el observatorio fueron muy importantes al permitir a los astrónomos pronosticar eclipses, calcular la hora del amanecer y la máxima altitud de un cuerpo celestial. Las instalaciones permitieron a Ulugh Beg y su equipo calcular un año estelar de 365 días, 6 horas, 10 minutos y 8 segundos, solo 1 minuto más largo que los modernos cálculos electrónicos modernos. A pesar de que el observatorio fue destruido en 1449, el estudio astronómico continuó en Samarcanda 75 años más.

Terminada la visita nos desplazamos en el autobús hasta la Necrópolis Shah-i-Zinda

Necrópolis Shah-i-Zinda: El complejo se basa en la tumba de Qusam ibn Abbas, un primo del Profeta Mahoma que trajo el Islam a esta zona y fue decapitado por los infieles en el momento de la oración. La leyenda dice que sostuvo, por un milagro, su cabeza en sus manos, descendió a un pozo y allí vivió. Su santuario es uno de los edificios más antiguos en Samarcanda. Su tumba está en una gran necrópolis construida sobre las ruinas de la antigua ciudad sogdiana de Afrasiab.

Las excavaciones han demostrado que hasta la primera mitad del siglo XI esta ladera de suaves colinas estaba toda ella cubierta de lujosas mansiones, próximas a la muralla. En la segunda mitad del siglo XI comienza la población de la ciudad a enterrarse aquí en las cercanías de la tumba. En los años del gobierno de Tamerlán se convirtió en la necrópolis de la Dinastía Timúrida, con más de veinte mausoleos. Uno de los mausoleos levantados en el siglo XV, se supone que pertenece al compañero de Ulugh Beg, el famoso astrónomo Kazy Zadé Roumi, también se encuentran los mausoleos de la madre del emir Hussein, uno de los mejores generales de Tamerlán, el de la segunda hermana de Tamerlán, con una original cúpula; el mausoleo de Bouroundonk, general de Tamerlán que se distingue por su sobriedad y los de algunos personajes más de primera fila en la sociedad de Samarcanda.

Muchas personas consideran que esta necrópolis es uno de los más bellos monumentos de Samarcanda, debido a sus hermosas baldosas mayólicas de color azul verdoso.

Ante la fachada principal de entrada a la Necrópolis Shah-i-Zinda

        

Al visitar este complejo funerario que ver en Samarcanda, lo primero que aparece ante el viajero es una pequeña mezquita en uso a la izquierda. A continuación, tras pasar las taquillas y los baños, una escalera lleva hasta el paseo rodeado de tumbas. Las más cercanas a la entrada fueron las últimas en construirse.

     

Después de subir las escaleras en la entrada principal de Shah-i-Zinda, los visitantes son recibidos por una sorprendente fila de cuatro mausoleos de azulejos azules, cada uno reflejando la elegancia y la artesanía de la época de Timúrida.

Estos incluyen el Mausoleo de Shadi Mulk-Aka (Turkan-Aka), construido en 1372; el Mausoleo de Tuglu-Tekin, fechado en 1376 y dedicado a la madre de Amir Hussein, uno de los comandantes clave de Amir Timur; el Shirin Beka Oka-Mausoleum, construido en 1385-1386; y el Mausoleo Emir-Zade, completado en 1386. Cerca se encuentra el distintivo Mausoleo ‘Octagon’, una estructura única de ocho lados del siglo XV.

Todas siguen un patrón arquitectónico: edificios cuadrados de dimensiones similares cubiertos por pequeñas cúpulas a los que se accede subiendo las escaleras del pórtico. En el interior, al igual que en el exterior, el ladrillo está cubierto por azulejos, mosaicos (con motivos geométricos y florales) y textos del Corán en los que el diferentes tonos de azul son protagonistas. Bajo la cúpula están las lápidas, pero es en la cripta de cada mausoleo donde están los cuerpos de los fallecidos.

      

 Mientras caminas por el estrecho camino ceremonial, bordeado de mausoleos en ambos lados, la experiencia se siente intencionalmente inmersiva. Estas estructuras, construidas a lo largo de siglos, del XI al XV, fueron diseñadas no solo para honrar a los muertos, sino para elevar a los vivos. Sus fachadas se revisten en intrincadas baldosas acristaladas, creando un ritmo vertical que naturalmente atrae la mirada hacia arriba, hacia el cielo y hacia el cielo.

Continuando el paseo por Shah-i-Zinda, se pasa por un singular mausoleo octogonal antes de llegar a una explanada con tumbas a la izquierda.

  

Los mausoleos brillan con azulejos vibrantes y hechos a mano, cada uno un testimonio del arte y la devoción de generaciones de artesanos. Estas superficies no son solo decorativas, sino que cuentan una historia. Desde la terracota tallada hasta los ricos tonos de la maiolica pintada y la precisión de los mosaicos de baldosas cortadas, la decoración cerámica en Shah-i-Zinda revela la evolución de la estructura de azulejos Timúrid en Asia Central. En ningún otro lugar se puede rastrear esta transformación tan claramente, desde formas geométricas simples hasta composiciones complejas y policromadas que convirtieron la arquitectura en poesía en color y arcilla. La necrópolis Shahi-Zinda en Samarcanda se erige como un museo de este legado cerámico.

   

Los edificios más antiguos del conjunto, de los cuales solo se han conservado los cimientos y las lápidas, se remontan a los siglos XI-XII. La gran mayoría de los edificios se remontan al siglo XIV y XV, y la reconstrucción de los siglos XVI-XIX prácticamente no tuvo ningún efecto en la composición y apariencia del complejo.

El conjunto arquitectónico Shahi-Zinda es un museo único de decoración acristalada de los siglos XIV-XVI. Aquí puede encontrar tanto terracota tallada en agua, como ejemplos finos de mosaicos de conjunto y grandes mosaicos de ladrillos de riego. En términos de sutileza, elegancia y variedad de formas, ningún monumento arquitectónico en Samarcanda puede compararse con los mausoleos de Shahi Zinda.

     

   

    

  

Entramos en el interior de algunos mausoleos

      

         

Al terminar la visita vemos el gran cementerio desde el mirador de esta necrópolis

  

Más allá de Shah-i-Zinda se extiende una gran cementerio rodeado de un muro. Una parte es cementerio musulmán y otra, cementerio judío.

Continuamos caminando hasta la Mezquita de Hazrat Khizr

    

Mezquita medieval de Hazrat Khizr: La mezquita está ubicada en el antiguo emplazamiento sogdiano de Afrasiab, tiene un importante porche de pilares de madera y techo decorado con motivos de arte musulmán. Hazrat Khizr es el patrón de los viajeros y el que ofrece el agua de la vida. Este lugar hubo un templo en el que los árabes edificaron en el siglo VII una mezquita que fue la primera de la ciudad. La mezquita originaria fue incendiada por Gengis Khan en el siglo XIII y se reconstruyó en 1854. Merece la pena acercarse a disfrutar de esta magnífica fachada decoradísima y preciosa con colores cálidos de azules pálidos y dorados.

 Con una superficie de 30 por 16 metros, está situada sobre una colina natural a la que se accede por una escalera empinada. Esta mezquita es una combinación armoniosa de un aivan (un dosel interior sostenido por columnas) y un khanaka, que sirve como monasterio para los derviches.

  

El aivan de la mezquita Hazrat Hyzr es una sinfonía visual de intrincados ornamentos que conducen a la khanaka. La khanaka en sí es una estructura cuadrada, centrada alrededor de un mihrab (un nicho que indica la dirección de La Meca) flanqueado por dos hudjras, o celdas de monjes. Se eleva un minarete independiente, con una escalera de caracol en su interior, que culmina en una linterna rematada con una cúpula nervada.

                

La mezquita Hazrat Hyzr no es solo un lugar de culto, sino una crónica de la rica historia de Samarcanda y un narrador silencioso de la resiliencia y el patrimonio artístico de la ciudad. Sigue atrayendo tanto a fieles como a curiosos, invitándolos a retroceder en el tiempo y experimentar el legado espiritual y estético de esta antigua ciudad.

Desde su terraza tenemos esta panorámica donde podemos ver que enfrente tenemos nuestra próxima visita , El mercado Central  y la Mezquita de Bibi Khanum

   

Salimos de la mezquita y caminando llegamos al mercado central Bazar Siab

El bazar Siab de Samarkanda se parece al mercado Chorsu de Tashkent. Los dos durante siglos eran famosos en toda el Asia Central y fuera de sus límites. Esto se debe al hecho de que Samarkanda a lo largo de su historia más de una vez fuera la capital. En los siglos XIV - XV fue la capital del imperio de los Timuridas, y en los años 1924-1930 fue la capital de la República Socialista Soviética de Uzbekistán. En las capitales se concentraban los centros de comercio y artesanía, aquí llegaban comerciantes y gente común de diferentes tierras para comprar y vender las mercancías. Por eso, los principales bazares de Tashkent y Samarkanda durante todo el año estaban llenos de pintorescas mercancías y de la gente forastera y de población local.

El mercado Siab se encuentra enfrente de la Mezquita de Bibi Khanum. La entrada al mercado está diseñada como tres altos arcos, que por encima están decorados con mosaico azul y azul-celeste. Al cruzar el umbral de mercado uno se encuentra entre la abundancia de colores, olores y sonidos.

El mercado está situado en pabellones cubiertos, por eso se puede visitarlo en cualquier época del año. Bajo el techo del pabellón se acumula el bullicio de mercado, lo que le da al bazar Siab una gracia especial.

   

Las filas condicionalmente están divididas según la mercancía que se vende - aparte se venden las verduras: patatas, cebollas, zanahorias, berenjenas, tomates etc. Al lado uno tras otro están los vendedores de fruta.

    

Por separado se venden las frutas secas, nueces locales e importados, todo tipo de dulces orientales: pipas saladas de albaricoque, asadas en cenizas, cacahuetes dulces, garrapiñadas con semillas de sésamo, o en caramelo blanco; kazinaki de diferentes variedades; parvarda - caramelo especial del Oriente espolvorizado en harina, nueces en orejones, etc.

     

Los puestos con especias atraen con sus sabores y olores - aquí se vende sésamo, comino, coriandro (cilantro), cúrcuma, agracejo, tomate seco molido, azafrán importado, clavo, pimiento negro y rojo, nuez moscada, canela. Luego siguen numerosas “dunas” de arroz de diferentes variedades, frijol, mijo, trigo, cebada perlada, una variedad de pequeños granos para aves de corral.

Frente al mercado está la Mezquita de Bibi Khanum

  

Mezquita de Bibi Khanum: La leyenda sostiene que esta gigantesca mezquita en ruinas fue construida por la esposa de Tamerlán, Bibi Khanum, mientras éste estaba de campaña fuera de la ciudad. Según esta misma leyenda, el arquitecto cayó enamorado de ella y se negó a completar el trabajo acordado a menos que le diera un beso. El beso dejó una marca en ella y la indignación de Tamerlán, al descubrirlo, fue tal que mandó buscarlo, pero el arquitecto ya había muerto. No existe una fuente fiable que mencione a la esposa de Tamerlán, a la que se conocía por el nombre de "Bibi Khanum" (que literalmente significa la reina de todas las mujeres en persa), como iniciadora de este edificio.

En cualquier caso, la mezquita, con su puerta principal de más de 35 m. de altura, es uno de los más grandes y grandiosos edificios en Samarcanda, tenía cuatro minaretes, el patio central estaba enlosado con placas de mármol y de cerámica y rodeado por un corredor de arcadas con 400 columnas de mármol blanco coronadas por cúpulas. En su mayoría se derrumbó por un terremoto en 1897, pero ahora ha sido restaurada por el Gobierno con el azulejo original. Aunque hoy aún impresiona por sus desmedidas dimensiones es tan sólo una sombra de lo que fue. Frente a ella se encuentra el Mausoleo de "Bibi Khanum", donde se cree que fue enterrada la esposa de Tamerlán.

    

Patio interior de la mezquita. Justo de frente a la entrada principal se halla un gran atril para el gigantesco Corán , el libro sagrado del gobernador. A día de hoy este atril, como tantos otros monumentos ubicados en los territorios que abarcaba la antigua Ruta de la Seda, sirve para invocar los deseos de los fieles, que recién casados deben acudir al lugar y dar diversas vueltas alrededor del monumento para que estos deseos se hagan realidad.

      

Actualmente la mezquita de Bibi Khanym es uno de los más preciados museos de Samarcanda, y en su mayor parte está restaurada, pues un terremoto la derruyó significativamente en el año 1907 (se derrumbaron aproximadamente 400 columnas). La mezquita, que durante el siglo XV (se terminó de construir en el siglo XIV) resultaba ser la más grande de Asia Central. Actualmente se mantienen en pie el cuerpo central y las dos naves laterales pero quedan aún pendientes de recuperación centenares de pilares, recuerdo de lo que fue. Para comprender mejor todo el proceso que ha llevado el recinto al estado actual se pueden ver imágenes en las que tan solo quedan en pie parte de los portales de las naves y, yaciendo en el suelo, más de 400 pilastras sin ningún techo que sujetar.

   

Finalizada la visita nos desplazamos a la Plaza de Registán

Primero almorzamos en un restaurante ubicado frente a la plaza. Panorámica desde la terraza superior

   

Terminado el almuerzo caminamos hacia el interior de la Plaza de Registán

Plaza de Registán: Es uno de los paisajes más fantásticos que se pueden ver en el Asia central, aquí se definieron las reglas básicas de la arquitectura islámica entre el mediterráneo y el subcontinente indio. La palabra Registán significa «lugar de arena», dado que fue construido sobre el lecho seco de un río. Fue el centro medieval de Samarcanda.

Se compone de tres grandes madrasas que rodean una gran plaza:

- La Madrasa Ulugh Beg, situada en el oeste se terminó en 1420 durante el gobierno de Ulugh Beg y contiene mosaicos con temas astronómicos. En ella estudiaban alrededor de 100 estudiantes que aprendían las ciencias, la astronomía y la filosofía, además de la teología.

- La Madrasa Sher-Dor, situada en el este se completó en 1636 por el shaybánida Emir Yalangtush Bahadur como un reflejo exacto de la Madrasa Ulugh Beg, con excepción de la decoración de dos rugientes leones (o tigres) que desafían la prohibición del islam de representar seres vivos.

- La Madrasa Tilya-Kari, situada en medio de las otras dos, se terminó en 1660 y cuenta con decoración dorada y un agradable patio. Construida también por el Emir Yalangtush, tiene en su interior una mezquita que lleva su nombre.

   

Madrasa Tilya-Kari:  La Madrasa Tilya-Kari, situada en medio de las otras dos madrasas en la plaza de Registán, se levantó entre 1640-60 y cuenta con un agradable patio. Construida por el Emir Yalangtush, tiene en su interior una mezquita, que lleva el nombre del Emir, con una gran decoración dorada en todas sus paredes y la bóveda. En la única de las tres que no tiene minaretes.

  

Madrasa Sher-Dor: Situada en el Este se completó en 1636 por el Emir Yalangtush Bahadur como un reflejo exacto de la Madrasa Ulugh Beg, con excepción de la decoración de dos rugientes leones (o tigres) que desafían la prohibición del islam de poder representar seres vivos.

Fue construida de acuerdo con la tradición medieval de Asia Central. Tiene forma rectangular, sobre una superficie de 70 m. x 57 m. La fachada principal está dividida por una puerta imponente con un arco Iwan que alcanza los 31,5 m. Las esquinas de la fachada están flanqueadas por minaretes con una altura de 31 m., coronados con cornisas en forma de mocárabes (muqarnas). A cada lado del portal, vemos dos cúpulas bulbosas y estriadas que cubren cada sala de estudio.

La decoración de la madrasa utiliza abundantemente ladrillos pintados y vidriados, mayólica y mosaicos del tipo Kachina. La decoración del exterior está dominada por patrones geométricos complejos diseñados para ser vistos desde lejos.

Las mayólicas de la puerta principal son únicas y representan una obra maestra del arte islámico. El panel de mosaicos en el nicho en el lado oeste es notable: son racimos de flores llenas de sensualidad en grandes jarrones que simbolizan el árbol de la vida.

   

La madraza Sher-Dor se distingue por sus elementos singulares, como el símbolo de la esvástica en el centro del arco de entrada, que históricamente representa la prosperidad y la fertilidad. A los lados del arco hay imágenes de tigres con soles en sus espaldas, un motivo que no se encuentra comúnmente en el arte islámico debido a su representación figurativa.

     

 Patio interior de la Madrasa She-Dor. Arquitectónicamente, la madraza Sher-Dor refleja el diseño de la madraza Ulugbek, con una planta cuadrada que comprende un patio interior, celdas para estudiantes (khudjras) y salas de conferencias. Se la consideró una maravilla moderna de su época, que incorporaba los últimos avances arquitectónicos. Las características distintivas de la estructura contribuyen a su reconocimiento como uno de los monumentos arquitectónicos más notables de Samarcanda.

A lo largo de los siglos, la madraza Sher-Dor ha sido objeto de numerosas restauraciones para preservar su integridad. Las renovaciones más importantes se llevaron a cabo a principios del siglo XX, a cargo de destacados arquitectos soviéticos, entre ellos V. G. Shukhov. Hoy en día, la madraza se alza como un orgulloso símbolo del rico patrimonio cultural de Samarcanda y está reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 20.

  

        

Detalles del interior de la Madrasa

Madraza de Ulugh Beg: Situada al Oeste de la plaza de Registán, fue construida entre 1417 y 1422 durante el gobierno de Ulugh Beg, nieto de Tamerlán. Tiene unas medidas de 56 m. x 81 m. Los mosaicos que lleva tienen temas astronómicos. Junto a la madrasa hay jardines con diferentes tipos de árboles y flores. El arco (Iwan) de entrada tiene 32 m. de altura.

  

El edificio está coronado por una cúpula acanalada de color azul. La decoración exterior de las paredes está formada por azulejos vidriados azules y blancos dispuestos en adornos geométricos y epigráficos sobre un fondo de ladrillos. La cúpula tiene un color azul brillante con rosetas profundas y manchas blancas.  En ella estudiaban alrededor de 100 estudiantes que aprendían las ciencias, la astronomía y la filosofía, además de la teología.

Finalizada la visita en el autobús nos desplazamos a nuestra próxima visita el Mausoleo Gur-e-Amir

Mausoleo Gur-e-Amir: Es el mausoleo del conquistador mogol Tamerlán (también conocido como Timur). Gur-e Amir significa en persa "Tumba del Rey". Este complejo arquitectónico, coronado por una cúpula bulbosa de color azul celeste, contiene las tumbas de Tamerlán, de sus hijos Shahruj y Miran Shah, de su nieto Ulugh Beg y del sultán Muhammad. Mir Said Baraka, maestro de Tamerlán, también descansa en el mausoleo.

      

La parte más antigua del complejo fue construida a finales del siglo XIV por orden del Sultán Muhammad. De esa época solo quedan los cimientos de la madraza y la khanaka, la entrada al portal y parte de uno de los cuatro minaretes.

Ocupa un importante lugar en la historia de la arquitectura islámica como precursor y modelo de las grandes tumbas de Humayun en Delhi y del Taj Mahal en Agra, construidas por los descendientes de Tamerlán, que dominaron la dinastía mogol del norte de la India.

   

La construcción del mausoleo comenzó en 1403, tras de la muerte espontánea del Sultán Muhamad, el heredero y nieto predilecto de Tamerlán. Timur había construido para sí mismo una pequeña tumba en Shakhrisyabz cerca de su palacio Ak-Saray. Sin embargo, cuando Timur murió en 1405 al comenzar la campaña para conquistar China, los caminos hacia Shakhrisyabz estaban inundados, por lo que se decidió que fuese incinerado. Ulugh Beg, otro nieto de Tamerlán, completó la construcción. Durante su reinado el mausoleo se convirtió en la cripta de la familia de la Dinastía Timúrida.

          

Puertas en el patio del Mausoleo y Bóveda del Mausoleo Gur-e-Amir

       

Tumbas del Mausoleo Gur-e-Amir

        

A 30 km de Samarcanda y 45 minutos en el autobús se encuentra el Complejo Iman Al-Sujari

 

Complejo Mausoleo Iman Al-Sujari: El complejo ocupa 45 hectáreas e incluye una mezquita central, el mausoleo del imán al Bujari, edificios administrativos y un aivan sostenido por 154 columnas. Cuatro minaretes se elevan hasta 75 metros y el recinto cuenta con 14 cúpulas.

 El mausoleo es una piedra angular de los viajes espirituales en Uzbekistán y atrae a innumerables visitantes. Forma parte de un trío de santuarios venerados en Samarcanda, junto con los mausoleos de Shakhi-Zinda y Rukhabad. Los peregrinos que visitan los tres lugares en un solo día participan en lo que se conoce localmente como el “pequeño Hajj”, un testimonio de la profunda santidad de estos lugares.

   

El imán Al-Bujari, eminencia de la teología islámica, dedicó su vida a la recopilación y autenticación de hadices, narraciones basadas en los acontecimientos vitales y las enseñanzas del profeta Mahoma. Su monumental labor consistió en examinar minuciosamente unos 600,000 hadices, de los que seleccionó meticulosamente unos 7,400 por considerarlos impecables, formando la preciada colección conocida como “As-Sahih”. Esta recopilación es venerada como el segundo texto más importante del Islam sunita, después del Corán.

Nacido en el año 810 en Bujará, el viaje del Imán al-Bujari terminó en Samarcanda, donde fue enterrado en el pueblo de Hartang, a unos 30 kilómetros de distancia. Su lugar de descanso, el Mausoleo del Imam al-Bukhari, se alza imponente y forma parte de un extenso complejo que incluye otros mausoleos, una mezquita, alojamientos para turistas y peregrinos, así como tiendas que ofrecen recuerdos y textos religiosos.

     

El mausoleo del Imán al-Bujari es una maravilla arquitectónica que refleja el rico patrimonio islámico de la región. Sus intrincados diseños y su imponente estructura son un tributo al profundo impacto de las contribuciones académicas del Imán al-Bujari. El complejo no solo sirve como monumento conmemorativo, sino también como centro de estudios islámicos, donde tanto académicos como estudiantes pueden sumergirse en las profundidades de la jurisprudencia y la teología islámicas.

      

La mezquita puede albergar a 10.000 fieles, y el patio tiene capacidad para entre 35.000 y 40.000 personas durante grandes celebraciones religiosas como las oraciones de Eid.

Cúpula de la Mezquita

  

       

Utilizando las tecnologías de la información más avanzadas, se ha construido un museo único e innovador compuesto por nueve pabellones. Este museo presenta la vida y el legado académico del Imam Al Bujari, reconocido en el mundo islámico como el «Sultán de los Muhaddiths», así como su contribución al desarrollo de la Ilustración islámica. El museo también incluye relatos históricos de 25 profetas mencionados en el Sagrado Corán, la genealogía del profeta Mahoma, información sobre su vida en La Meca y Medina, y el proceso de recopilación y compilación de hadices. Catorce cúpulas azules y cuatro minaretes de 75 metros confieren al lugar una apariencia majestuosa.

       

 

Patio galería porticada y edificio tumba del Mausoleo de Iman Al Bujari

Con esta visita terminamos nuestra estancia en Samarcanda. Mañana salimos hacia la capital Tashkent

 

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